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23 Dic 2020
Autoinyector de adrenalina

La Organización Mundial de Alergia actualiza la guía de anafilaxia

Los desencadenantes más frecuentes de anafilaxia en niños son el huevo, la leche, el trigo y el cacahuete

 

 La Guía de Anafilaxia 2020 de la Organización Mundial de Alergia (WAO por sus siglas en inglés) se presenta como una actualización para el adecuado manejo de la anafilaxia. La anafilaxia es una reacción de hipersensibilidad sistémica grave que suele ser de inicio rápido y que puede causar la muerte. La anafilaxia se caracteriza por un compromiso potencialmente mortal de la respiración y/o la circulación, y puede producirse sin los característicos síntomas cutáneos hasta en un 10-20% de los casos. La forma más frecuente es la anafilaxia mediada por IgE, que se desencadena por la interacción de un alérgeno con la IgE específica que tiene la persona que la sufre.

La WAO alerta del aumento del número de reacciones anafilácticas en los últimos años, por lo que con este documento se pretende aumentar el conocimiento sobre esta patología y adecuar el manejo terapéutico, el cual se ha observado ser subóptimo en muchos casos.

Los desencadenantes más frecuentes de anafilaxia en niños son los alimentos, por este orden, el huevo de gallina (en lactantes y niños en edad preescolar), la leche de vaca, el trigo y el cacahuete. La incidencia de anafilaxia en niños oscila entre 1 y 761 casos por cada 100.000 personas / año. Además, según las últimas cifras, la recurrencia de este tipo de reacciones sucede en porcentajes de entre el 26,5 y 54% de los pacientes durante un período de seguimiento de entre 1,5 y 25 años.

En los últimos años existe una tendencia creciente en el número de hospitalizaciones por anafilaxia, aunque la mortalidad sigue siendo baja, estimada en 0.05-0.51 por millón de personas / año para los medicamentos, en 0.03-0.32 para los alimentos y 0.09-0.13 para la anafilaxia inducida por veneno de insectos, sin observarse cambios significativos en la incidencia de anafilaxia con resultado fatal.

Tratamiento de la anafilaxia

Una sospecha temprana de anafilaxia, por tanto, debe basarse en síntomas sugestivos de alergia que generalmente afectan a varios órganos de forma simultánea, lo que precisa de un manejo inmediato. Es por tanto una emergencia médica que requiere de una rápida identificación, ya sea por parte del propio paciente, o en caso de que sea un niño pequeño por su entorno. Por eso, desde SEICAP siempre se insiste en la importancia de que aquellas personas al cuidado del niño, ya sea familiares, cuidadores, personal docente, monitores, etc… estén al tanto de las medidas de actuación e identificación de una anafilaxia.

La adrenalina intramuscular (epinefrina) sigue siendo el tratamiento de primera línea para la anafilaxia. Sin embargo, su uso sigue siendo subóptimo según se refleja en el documento. El conocimiento de esta patología y su manejo, la explicación al niño y/o su familia y entorno, el desarrollo de un plan de tratamiento, la disponibilidad de autoinyectores de adrenalina y facilitar su adquisición son algunos de los puntos fundamentales para mejorar la atención a la anafilaxia.

En pacientes con antecedentes de anafilaxia previa, el tratamiento de primera línea debe de ser la adrenalina intramuscular idealmente mediante dispositivo autoinyectable, ya que juega un papel clave y aquí es importante que el entorno del niño la administre de inmediato. Se trata de dispositivos fáciles de usar, con los que estos pacientes y su entorno deben de estar familiarizados. Idealmente deben de portar 2 por si la atención médica se retrasara, para que si el niño sigue presentando síntomas poder administrar una segunda dosis pasados entre 5 y 15 minutos.

Para un adecuado estudio de las causas de la anafilaxia y para realizar una buena educación en esta patología, todo niño que presente una reacción deberá de ser remitido a un pediatra alergólogo.