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7 Abr 2021
Historia de la alergia

Historia de la alergia: ¿cuál es el origen del estudio de las enfermedades alérgicas?

¿Eran frecuentes las alergias en siglos pasados? ¿Es la alergia una enfermedad del siglo XXI? En el Día Mundial de la Salud damos un repaso a la historia de las enfermedades alérgicas para conocer cuál fue el origen de su estudio y abordaje

El término alergia no empezó a emplearse en medicina hasta principios del siglo XX cuando quiso definirse el cambio experimentado por el organismo al entrar en contacto con un veneno orgánico, bien sea vivo o inanimado. Así lo describió el pediatra austriaco Clemens Peter Freiherr von Pirquet von Cesenatico.  Gracias a su descubrimiento y al de la anafilaxia, a lo largo de todos estos años se ha conseguido comprender y tratar numerosas patologías que antes eran desconocidas e incluso desconcertantes.

Las alergias se conocen desde hace más de 2000 años ya que fueron descritas en diversos textos antiguos. Lo primero que se identificó fue la anafilaxia, siendo el primer registro el del faraón Menes, de Menfis, que se supone que falleció tras una picadura de abeja en el 2.640 a.C. El segundo caso registrado como anafilaxia es el del emperador Augusto que presentaba catarro en primavera, dificultad para respirar y lesiones en la piel. Además, en otros miembros de su familia se dieron casos de rinoconjuntivitis y alergia a los caballos.

Estos casos han sido considerados como las primeras evidencias de historia familiar de atopía. Este término empezó a usarlo un médico de Nueva York en 1923 para referirse a determinados episodios de rinitis, asma y urticaria que sufrían determinadas personas en las que existía un componente hereditario. Una vez conocido el mecanismo de las reacciones alérgicas con el descubrimiento de la proteína IgE como causa de la mayoría de ellas, dejó de usarse la atopía de esta forma y se asoció al concepto de dermatitis para definir el eccema de la piel que aparece en individuos propensos a padecer procesos alérgicos como rinitis o asma.

A partir de 1889 con los primeros estudios de vacunas se empezaron a establecer las bases de la anafilaxia y la alergia. Tras varios experimentos con perros, Charles Robert Richet explicó como estos animales reaccionaban tras la aplicación de dos inyecciones de extracto de actinia (congestina) con disnea, diarrea, hematemesis e incluso el fallecimiento. La explicación es que la reacción se debía a un efecto tóxico de esas sustancias que provocaban una anafilaxia, lo que abrió un nuevo camino en el ámbito de la hipersensibilidad en inmunidad y alergia. Lo curioso es que esta explicación resultó ser falsa aunque tiene un gran mérito ya que gracias a ella se inició una disciplina médica fundamental: la inmunología. La explicación correcta es que lo que sucede es justo lo opuesto: el organismo no conoce el antígeno con la primera inyección por lo que no tiene anticuerpos específicos, sin embargo, con ese primer contacto se inicia su identificación por parte de las células y por eso con la segunda inyección hay una respuesta masiva de anticuerpos, presentándose una serie de reacciones mediante las que se liberan sustancias como la histamina, la serotonina y la bradiquinina en sangre, condicionando una reacción de anafilaxia.

Historia de la alergia al polen y alergia a los alimentos

Otra curiosidad de los orígenes del estudio de la alergia es el de la alergia al polen, también conocida como fiebre del heno.  Se empezaría a hablar de ella cuando un médico Reino Unido comentó en una reunión de la Sociedad Médico-Quirúrgica de Londres los síntomas que manifestaba cada año en la misma época: mediados de junio. En el relato que hizo a sus compañeros describe síntomas de picor en los ojos, irritación de nariz, estornudos o dificultad respiratoria. Después de un trabajo publicado con 18 casos como el suyo empezarían a estudiarse estos síntomas de rinoconjuntivitis descubriendo que su causa principal en la época primaveral es el polen. Además, dio paso al descubrimiento de las pruebas cutáneas de alergia.

En cuanto a la alergia a los alimentos, este ha sido un problema de salud muy presente desde tiempos antiguos. Así, ya fue descrita por griegos por unas reacciones que causaron los plátanos. En otros casos los síntomas asociados a la ingesta de alimentos se llegaron a confundir con envenenamientos. En 1689 un médico describió casos de mujeres que sufrían síntomas tras comer marisco y en 1841 otro describió cómo ciertos alimentos podían desencadenar erupciones en la piel tras comer.

Por su parte, la urticaria fue ya descrita por Hipócrates, padre de la medicina, asociada a ortigas y mosquitos. En este caso, también fue un médico que padeció lesiones en la piel como ronchas e hinchazón tras ingerir almendras el que dio pie al estudio de la urticaria.  

Fuentes:

1. Libro de las enfermedades alérgicas de la fundación BBVA: Dirigido por Dr. José Manuel Zubeldia, Dra. Mª Luisa Baeza, Dr. Ignacio Jaúregui, Dr. Carlos J. Senent

2. Alergia. Enfermedad multisistémica ©2008.  Editorial Médica Panamericana.