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27 Jul 2021
Ultraprocesados

El consumo de ultraprocesados se relaciona de forma directa con la prevalencia de sibilancias en niños

Un estudio publicado en la revista de la Asociación Española de Pediatría (AEP) comprobó que un alto consumo de alimentos ultraprocesados se asoció con un incremento del 87% de la prevalencia de enfermedades respiratorias sibilantes y multiplica por dos la prevalencia de bronquitis y sibilancias de repetición

En los últimos años la dieta mediterránea, que había demostrado efectos protectores sobre el riesgo de sibilancias y asma, está siendo sustituida en España por patrones dietéticos occidentales. Este cambio es manifiesto en la población infantil y juvenil en la que se ha visto una disminución en el consumo de frutas y verduras y un aumento de la ingesta de productos de origen animal, así como de productos procesados y ultraprocesados.

Los alimentos ultraprocesados se definen, según citan los autores de este estudio, como formulaciones industriales elaboradas a partir de ingredientes refinados (almidones, azúcares, etc.) o productos sintetizados. Estos productos son ricos en azúcares libres, sal, grasas saturadas, aditivos y conservantes y la mayoría apenas incluyen algo del alimento original y carecen de valor nutricional. En la población adulta su consumo se ha relacionado con diversas enfermedades, como la hipertensión o la diabetes, cáncer, obesidad o depresión. Además, en relación con las enfermedades respiratorias, se ha asociado a una mayor prevalencia de asma y su consumo durante el embarazo está vinculado al riesgo de sibilancias en el niño.

El estudio realizado por pediatras españoles ha utilizado el proyecto SENDO que estudia el efecto de la alimentación y estilos de vida en la infancia sobre la salud del niño y el adolescente.

En los 513 niños analizados con una media de edad de 5,2 años, se registró un consumo medio diario 446 g de ultraprocesados, equivalente a 829 kcal/día, lo que representa cerca del 40% de la ingesta media energética total.

De todos ellos, el 20% habían sido diagnosticados por un médico de algún tipo de enfermedad respiratoria sibilante, incluyendo cerca de un 8% de casos de asma y un 12% de bronquitis o sibilancias de repetición.

De todos ellos, el 9% refería estar expuesto al tabaco, el 3% tenía antecedentes familiares de asma o alergias y el 4% antecedentes personales de prematuridad. Los niños con un mayor consumo de productos ultraprocesados eran significativamente mayores, referían un mayor consumo energético total y estaban más expuestos al humo de tabaco.

Los autores del trabajo consideran que dada la elevada prevalencia de las enfermedades respiratorias en la edad pediátrica y el aumento de su incidencia en los últimos años, es necesario el estudio de los factores etiológicos para establecer estrategias preventivas y eficaces.