Previous icon

Volver

3 Dic 2020
Comedor escolar

    Aumentan las alergias alimentarias en los colegios

    Diferentes estudios confirman el aumento de las alergias alimentarias en la escuela

    Un trabajo publicado este mes en la revista oficial de la Sociedad Europea de Alergia e Inmunología Pediátrica confirma el aumento de las alergias alimentarias en los colegios, hasta de un 18% en los últimos años. Además, señala que uno de cada 25 niños tiene alergia alimentaria y entre el 16 y el18% ha experimentado una reacción en la escuela. Ante desafío que supone que el manejo y el tratamiento de la alergia alimentaria en el entorno escolar, este trabajo resalta el papel clave que juega el pediatra que incluso puede intervenir en la elaboración de un plan de acción de emergencia individualizado para cada niño con alergia para seguir en los colegios.

    Las alergias alimentarias han aumentado en los últimos años en los comedores escolares, siendo las más frecuentes las de frutas y verduras, seguidas de frutos secos y la leche. Así se desprende del análisis realizado en más de 19.000 menús a través del II Observatorio Mediterránea del Comedor Escolar. En concreto se observa un incremento del 3% con respecto al año anterior y de casi el doble con respecto al curso 2017-2018. Según este análisis, uno de cada diez niños en edad escolar tiene algún tipo de alergia alimentaria, lo que tiene como consecuencia que se han registrado en el último año 1.867 peticiones de menús para alergias alimentarias. Además de los alimentos señalados, más de un 10% de estos niños tienen alergia al huevo y las legumbres. Y es que, dependiendo de la edad del niño encontramos unos alimentos que causan alergia con mayor frecuencia que otros. Según datos de SEICAP, en niños más mayores son más habituales las alergias a frutos secos, legumbres, frutas y mariscos. Mientras que los más pequeños, en etapa preescolar, se ven más afectados por la alergia a la leche, el huevo y el pescado. Una parte importante de estas alergias suelen resolverse de forma espontánea con el tiempo, como las de la leche y el huevo.

    No existe una sola causa que justifique el incremento observado en la incidencia de alergia alimentaria en niños en estos últimos años. Los hábitos dietéticos de la sociedad actual que conducen a un menor consumo de ácidos grasos omega 3 y la obesidad infantil entre otros factores pueden estar detrás del aumento detectado. También la formación del personal sanitario es mayor ahora que antes, lo que contribuye a una mayor conciencia y sospecha de la enfermedad.

     

    Protocolos en comedores escolares

    En SEICAP siempre se insiste en la importancia de que los comedores escolares y los centros educativos en general tengan unos protocolos estrictos para alergias alimentarias que permitan la identificación correcta del alumno y unas adecuadas medidas de prevención para evitar la ingesta accidental de alimentos a los que un alumno pueda tener alergia.

    Hay que tener en cuenta que el tratamiento más efectivo de la alergia alimentaria IgE mediada consiste en realizar una dieta de exclusión del alimento o de los alimentos causantes de las reacciones. Por ello, el comedor del colegio debe estar preparado para ofrecer la dieta que necesitan los niños alérgicos, lo mismo que debe ocurrir en excursiones o campamentos. Sin embargo, esto no significa que tenga que recibir un trato diferente y debería poder participar en todas las actividades escolares y extraescolares igual que los demás. También es importante en este sentido que tanto el personal del colegio esté informado de la dieta y el tratamiento que necesita un niño con alergia alimentaria cuando realiza una ingesta accidental. Esto implica tener un plan de acción para cada niño, en los que aparezcan sus datos, los contactos de sus padres, las personas responsables de ese niño en el centro y conocedoras de todo su historial, la medicación a administrar, etc. Es importante que el personal responsable del alumno sepa reconocer los síntomas, valorar su gravedad, las medidas de prevención y cómo administrar la medicación, por lo que puede ser útil realizar formación en alergias infantiles al personal docente y no docente.

    Si un  niño come de forma accidental o toca el alimento al que es alérgico puede presentar síntomas cutáneos (habones/urticaria, hinchazón/edema, picor...), síntomas digestivos (vómitos, diarrea), síntomas respiratorios (asma, rinitis) o varios síntomas al mismo tiempo. Además, puede sufrir una anafilaxia, que es cuando los síntomas afectan a varios órganos y constituye la reacción más grave, pudiendo ser mortal ya que puede afectar a las vías respiratorias o al sistema circulatorio. Ante cualquier reacción por exposición accidental es importante administrar el tratamiento aconsejado por el especialista, en función de la intensidad de los síntomas. Para hacerlo más sencillo se puede seguir el Protocolo de Actuación ante una Anafilaxia en Centros Educativos.