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30 Jul 2019
Niños alérgicos verano

Recomendaciones para niños con alergia durante las vacaciones de verano

Consejos de SEICAP para que los niños con alergia disfruten del verano sin riesgos

Las vacaciones de verano son tiempo de disfrute para los niños y las familias por lo que se suele aprovechar esta etapa al máximo para cuando se vuelva a la rutina con el inicio del curso escolar. Sin embargo, los meses estivales pueden también aumentar las posibilidades de reacción o crisis en aquellos niños que tienen una alergia diagnosticada. Por ello desde la SEICAP, ofrecemos una serie de recomendaciones para que estos niños disfruten del verano sin peligros:

  • Informar al cuidador del niño: los niños pasan mucho tiempo de vacaciones por lo que resulta difícil que todo ese período lo pasen con sus padres. Por ello, es importante que la persona o las personas que se vayan a ocupar de su cuidado (abuelos, tíos, amigos, monitores de campamentos, etc;) estén informados acerca del tipo de alergia que tiene, el tratamiento de la misma y las precauciones a seguir para prevenir una reacción alérgica.        
  • Vigilar las comidas: en verano se realizan muchas comidas fuera de casa, lo que puede resultar un riesgo para aquellos niños con alergia alimentaria ante la presencia de alimentos ocultos. Por ello, es fundamental conocer la composición de todos los platos y saber cuáles son sus ingredientes. Por otro lado, es preferible no probar nuevos productos alimenticios fuera de casa y optar por aquellos de consumo habitual de los que ya se conocen sus ingredientes.   
  • Llevar siempre la medicación: es importante que las familias tengan presente que siempre deben llevar consigo la medicación pautada por el pediatra alergólogo, por tanto también en vacaciones deben incluirla en sus maletas. En el caso de los niños con rinitis o conjuntivitis deberán llevar durante todo el año el antihistamínico, en el caso de los asmáticos, el inhalador con cámara o para casos de alergia a alimentos, látex o picaduras de abejas o avispas, el antihistamínico, el corticoide o la adrenalina autoinyectable.
  • Llevar el informe médico: es importante que, además de la medicación se incluya siempre en la maleta el informe médico del niño con su historial completo de alergias, tratamiento y precauciones por si resulta necesario acudir a un servicio de emergencias.
  • Procurar una correcta limpieza de la estancia: se debe prestar atención a la limpieza de los alojamientos, que estos estén libres de objetos que puedan acumular ácaros de polvo como alfombras y que pueden ocasionar síntomas en aquellos niños con asma o alergia respiratoria. Además, es importante ventilar las habitaciones durante el menor tiempo posible por cuidar el ambiente de la estancia.
  • Huir de ambientes húmedos: los ambientes y suelos húmedos pueden acumular hongos y causar síntomas en aquellos niños con alergia a los hongos. Pueden habitar en estancias oscuras, cerradas y poco soleadas, en vestuarios de piscinas o en lugares donde se almacenen alimentos. También se pueden encontrar en el exterior, en la basura o donde haya vegetación y tierra.
  • Tener cuidado con las estancias al aire libre: las altas temperaturas favorecen la proliferación de insectos como los mosquitos o las avispas y abejas. Estas últimas son los insectos que más reacciones alérgicas causan en niños por lo que hay que estar precavidos, llevar siempre la adrenalina autoinyectable para los que estén diagnosticados, evitar que anden descalzos y llevar ropas poco llamativas, entre otras instrucciones. Además, conviene reconocer la sintomatología relacionada con la anafilaxia para aplicar la adrenalina y acudir a un centro de emergencias lo más rápido posible en caso de reacción sistémica. Por su parte, para evitar las picaduras de mosquitos pueden ser útiles los repelentes pero hay que tener en cuenta que su uso está desaconsejado en menores de dos años debido a que sus componentes pueden ocasionar efectos secundarios.
  • Vigilar el consumo de pescado: en verano es muy habitual el consumo de pescado en restaurantes cercanos al mar. Es importante prestar atención a su modo de conservación ya que, si no ha sido congelado antes de cocinarlo, puede contener anisakis, el parásito que más alergia causa. Para conseguir eliminarlos es preciso realizar una serie de medidas de prevención, la más importante, congelar el pescado procedente del mar durante al menos tres días antes de cocinarlo.