Pruebas de exposición, provocación, tolerancia

¿Qué son las pruebas de exposición o provocación?

Consisten en exponer al paciente a una sustancia, ya sea alimento o medicamento o sustancia inhalada, para estudiar su tolerancia.

Se realizan para confirmar la causa-efecto en relación a una sustancia sospechosa de alergia.

También se realizan para comprobar, que sólo se estaba sensibilizado y que se tolera. Por ello, en este caso, no se reproducen los síntomas, ya sea porque ha superado su alergia o porque en ningún momento tubo alergia, se llaman pruebas de tolerancia.

Aunque la finalidad es distinta, la forma de realizarse es igual, exponiendo al paciente a la sustancia sospechosa.

Aunque tienen cierto parecido con la desensibilización, no deben confundirse. Las pruebas de exposición se hacen para diagnosticar con claridad una posible alergia. La desensibilización no es para diagnóstico, sino para tratamiento de personas con un diagnóstico totalmente claro. La desensibilización se explica en esta web en el apartado de tratamiento.

¿Qué tipos de pruebas de provocación o exposición existen?

Las pruebas de exposición pueden ser de varios tipos:

  • Oral, en que el paciente toma un alimento o un medicamento.

  • Conjuntival, en que se pone el alérgeno en contacto con la mucosa conjuntival en forma de colirio
  • Nasal, mide la respuesta de la nariz al inhalar el alérgeno.
  • Bronquial, mide la respuesta bronquial al respirar el alérgeno la sustancia.

¿Cómo se hace la provocación o exposición oral?

El paciente tiene que tomar el alimento o el medicamento que se está estudiando. Se dan pequeñas cantidades, y cada 30-60 minutos se da una cantidad mayor, hasta tomar una cantidad habitual del alimento o una dosis normal del medicamento.

Este proceso se puede hacer en uno o varios pasos. Según el historial del paciente el especialista decide la cantidad inicial, la cantidad final, y en cuántos pasos y con qué intervalos de tiempo se realiza. Se observa si el paciente presenta cualquier síntoma anormal, síntomas de piel, digestivos, respiratorios o de otro tipo. El paciente estará en observación el tiempo que determine el especialista, normalmente, varias horas tras la ingesta.

¿Cómo se hace la provocación o exposición ocular o conjuntival?

Se utiliza el alérgeno sospechoso a diferentes concentraciones, se coloca una gota en el saco conjuntival. Se empieza siempre por la concentración más diluida y cada 10-15 minutos, se aumenta la concentración, en el momento que aparece algún síntoma como eritema, prurito, lagrimeo, se para la prueba, y se da como positivo.

¿Cómo se hacen las provocaciones o exposiciones bronquiales y nasales?

Se realizan pruebas funcionales antes de iniciar las provocaciones, espirometría o rinometría, según la prueba, así tendremos los valores antes de cualquier prueba, a esto se le llama prueba basal.

Después el paciente inhala el alérgeno a estudiar a diferentes concentraciones siempre empezando por la más diluida, se repiten las pruebas funcionales para ver si hay alguna variación y en el momento que aparece se interrumpe la prueba. Hay más detalles sobre estas pruebas en esta misma página, más abajo.

¿Qué son las provocaciones o exposiciones método ciego y doble-ciego?

Algunas personas pueden experimentar síntomas por la ansiedad y el miedo que les produce la prueba, y no porque tengan verdadera alergia. Además, algunos síntomas pueden ser sentidos por el paciente (como el picor o el dolor), pero el observador externo no los puede comprobar. Para reducir este problema se hacen pruebas con placebo, una sustancia inofensiva que tiene el mismo aspecto (color, sabor, etc) que el alérgeno a estudiar.

Las provocaciones tipo ciego consisten, en que un día, se utiliza el placebo y otro día la sustancia real sin que el paciente sepa cuál es cuál.

Las provocaciones tipo doble ciego consisten en que ni el paciente, ni el médico, saben cuál es la sustancia real y cuál es el placebo. Es una tercera persona la que se encarga de preparar y administrar las sustancias.

¿Qué se mira en las pruebas de provocación, exposición?

Se considera que la prueba es positiva cuando el paciente presenta síntomas, iguales o parecidos a los que motivo la consulta, aunque no tiene por qué tener la misma intensidad. Si no presenta ningún síntoma, se dice que es negativa y que el paciente tiene tolerancia frente al alérgeno estudiado.

Los síntomas pueden ser de piel (picores, erupciones, inflamación), digestivos (dolor, vómitos, diarrea), oculares (picor, lagrimeo, enrojecimiento, hinchazón), nasales (estornudos, mucosidad, picor, taponamiento), respiratorios (tos, sibilancias, dificultad respiratoria), o generales (dolor, mareos, malestar, palidez, bajada de tensión).

¿Cuándo aparecen los síntomas?

Es variable. En algunos pacientes en los primeros minutos tras la provocación, normalmente en las dos primeras horas o al cabo de varias horas, y en algunos pacientes después de varios días.

¿Qué cantidad provoca síntomas?

Es variable. Algunas personas tienen síntomas con cantidades mínimas de medicamento o alimento, generalmente en muy poco tiempo. Otras personas necesitan cantidades acumuladas de medicamento o alimento para tener síntomas tras varios días.

¿Son peligrosas las pruebas de provocación, exposición?

Las pruebas de provocación ocular pueden producir molestias más o menos intensas en el ojo. Los síntomas suelen desaparecer en unos minutos, si persisten, se prescribe un colirio de tratamiento, y el ojo se recupera sin secuelas; es excepcional que la provocación ocular cause un problema generalizado.

Las pruebas con alimentos, medicamentos, o sustancias inhaladas pueden provocar síntomas variables. En ocasiones son leves, pero pueden llegar a ser muy severos. Los síntomas suelen ser similares a los que el paciente tuvo en ocasiones previas, pero alguna vez pueden ser más intensos o incluso aparecer síntomas nuevos.

Por ello las pruebas de provocación deben hacerse en centros preparados y con posibilidades de tratar posibles reacciones severas. El especialista debe informar al paciente de la finalidad de la prueba, sus posibles beneficios y sus riesgos. El paciente debe dar su consentimiento informado.

¿Cómo se interpretan las pruebas de provocación o exposición?

Cuando el paciente presenta síntomas típicos y observables, en un plazo corto de tiempo, e incluso con una cantidad mínima de alérgeno, está claro que la prueba es positiva.

Cuando el paciente no presenta ningún síntoma, pasan varios días de plazo, y el paciente toma o tiene contacto repetido con el alérgeno sin problemas, está claro que la respuesta es negativa.

Si el paciente presenta síntomas que no son típicos, o no son observables, o tras un plazo de tiempo mal definido, o los síntomas pueden corresponder a otras causas (infecciosas u otras) que coinciden, entonces la interpretación es dudosa. En estos casos puede ser necesario repetir la provocación o exposición, una o más veces, o emplear el método ciego o doble-ciego.