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2 Oct 2020
Vacunas alergia

Los nuevos avances en vacunas pueden mejorar la adherencia a los tratamientos de la alergia en niños

Factores como la duración prolongada de los tratamientos y el coste dificultan la adherencia a los tratamientos.  

Los nuevos avances implementados en inmunoterapia con alérgenos para alergias respiratorias en niños pueden mejorar su respuesta y adherencia al tratamiento. Se trata de uno de los temas que van a central el congreso de SEICAP que arranca este viernes en formato virtual desde la web https://www.seicapcongresovirtual.com/. Entre los avances se encuentran los nuevos alergoides empleados en las vacunas y los nuevos adyuvantes que vendrían a mejorar algunas limitaciones, pues tal y como se ha demostrado en un estudio reciente publicado Allergology International, el uso de móleculas adyuvantes puede acortar la duración de los tratamientos y podría disminuir algunos inconvenientes.

Entre los principales factores que dificultan a día de hoy la adherencia a la inmunoterapia con alérgenos son la duración prolongada de los tratamientos, el coste y los problemas de disponibilidad de los padres para acudir a las citas médicas. Otro trabajo publicado en Allergy and Asthma Proceedings incluye como nuevos enfoques de investigación el uso de vías de administración alternativas, el empleo de   nuevos adyuvantes, productos biológicos o probióticos; así como la introducción de tabletas de inmunoterapia sublingual. 

Las vacunas de la alergia basadas en alérgenos están indicadas en niños con rinitis alérgica moderada/grave y/o asma controlada a partir de los 5 años de edad. La duración media del tratamiento es de 5 años. Se trata de vacunas que han demostrado eficacia, calidad, tolerabilidad y seguridad por lo que permiten controlar la alergia respiratoria en niños, evitando que la inflamación de la mucosa asociada a las enfermedades alérgicas sea mayor. Las dos modalidades de administración utilizadas son la vía subcutánea y la sublingual, con buenos perfiles de seguridad y eficacia, y que implican períodos prolongados de tratamiento para lograr un beneficio duradero.

Tratamientos biológicos para el asma grave

Entre un 2 y un 3% de los niños con asma pueden no tener controlada su enfermedad a pesar de seguir todas las indicaciones terapéuticas y su enfermedad puede ser considerada como asma grave, en la que se puede distinguir el asma grave difícil de tratar y el asma grave resistente al tratamiento. En estos casos, tal y como se va a debatir en el Congreso de SEICAP, los tratamientos biológicos han demostrado buenos resultados. Entre los más utilizados se encuentran los anticuerpos monoclonales (mAb), dirigidos contra moléculas del sistema inmune (inmunoglobulina E [IgE], interleucinas [IL] o sus receptores) que participan de forma activa en la fisiopatología del asma, por lo que su bloqueo conlleva una mejoría clínica de los pacientes. En la actualidad hay aprobados para su uso en el asma grave pediátrica en niños a partir de 6 años dos tratamientos biológicos: omalizumab y mepolizumab. Mepolizumab, que bloquea la citoquina IL-5, proporciona beneficios clínicamente significativos, tal y como se desprende de un estudio reciente publicado en The Journal of Allergy and Clinical Inmunology.

En cualquier caso, para iniciar un tratamiento biológico en un niño con asma grave primero tiene que confirmarse el diagnóstico e identificar los posibles factores modificables, como la adherencia al tratamiento, la técnica aplicada, la presencia de comorbilidades o factores que estén influyendo como la exposición continua a alérgenos o al humo del tabaco.