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10 Ene 2020
Gripe asma invierno

Los catarros y la gripe empeoran los síntomas de asma y alergia respiratoria

La gripe suele ser una causa frecuente de visitas a urgencias de los niños con asma e incluso de ingreso hospitalario

El mes de enero suele ser el mes de la epidemia de la gripe y de aumento de infecciones virales como el catarro o resfriado común. De hecho, en algunas comunidades autónomas ya se ha declarado esta incidencia desde principios de año. Es por eso que desde SEICAP, como cada año, se recomienda a las familias estar prevenidas para evitar el contagio y que esta infección afecte a los niños con asma o alergia respiratoria, ya que pueden empeorar sus síntomas, para lo que es importante administrarles la vacuna contra la gripe y, sobre todo, seguir el tratamiento preventivo pautado por el pediatra alergólogo.

El aire frío y las infecciones de las vías respiratorias, como la gripe o el resfriado común, propios de estos meses, pueden agravar los síntomas de un niño asmático, ya que estimulan sus bronquios ya inflamados dificultando la respiración. Por ello, es muy aconsejable que aquellos a los que se les ha indicado seguir un tratamiento preventivo, cumplan con él pues de esta manera, y siguiendo unas adecuadas medias de higiene para evitar el contagio, podrán pasar un invierno con menos riesgo de sufrir una crisis asmática. De hecho, la gripe es una de las causas del aumento de las visitas de niños asmáticos a urgencias durante esta época del año. Una investigación reciente publicada en la revista Epidemiology confirma que existen más riesgos de hospitalización por gripe en niños con diagnóstico previo de asma y que las tasas de hospitalización por virus sincital respiratorio (VSR) son particularmente altas en niños pequeños diagnosticados con asma.

Síntomas de asma y síntomas de gripe

Los síntomas propios del asma son tres, la tos, las sibilancias o pitos y la disnea o dificultad respiratoria, cuando el niño tiene sensación de asfixia o ahogo. La tos suele ser de inicio seca y se va haciendo más húmeda y productiva. Las sibilancias consisten en unos silbidos que se generan en los bronquios inflamados al pasar el aire. Lo más característico del asma es que estos tres síntomas aparecen de forma repetida y conjunta. Primero suele aparecer la tos, después las sibilancias y, por último, la dificultad respiratoria, aunque puede variar dependiendo del paciente. La sintomatología se puede presentar de forma rápida, en horas o incluso minutos, o puede ser más lenta y aparecer en varios días.

En cuanto a la gripe, hay que tener en cuenta que su principal vía de contagio es el aire, por lo que cuando este es frío y seco, hay mayor riesgo de que se propague el virus. De forma general, sus síntomas aparecen de forma rápida, con fiebre alta en primer lugar, acompañada de dolor muscular, dolor de cabeza y malestar general. Después aparecerán los síntomas respiratorios como la tos o la congestión. Todo ello puede repercutir de forma notable en los niños asmáticos. Así, la enfermedad más común de los niños hospitalizados por gripe es el asma. Por ello, es importante controlarla desde inicio ya que, si se complica, puede derivar en otras patologías como neumonías o bronquitis.

Por último, a menudo es común confundir los síntomas del catarro con los de una alergia respiratoria, por lo que es aconsejable prestar atención a la evolución de los mismos. Así como en el caso del resfriado, suelen aparecer de forma más progresiva y lenta y durar en torno a una semana o dos, en el caso de una alergia se presentan de forma repentina, rápida y pueden desaparecer en menos de un día o ser persistentes y prolongados en el tiempo.

Medidas de prevención de la gripe

Los pediatras alergólogos insisten en que lo más importante para evitar una crisis asmática por la gripe es la prevención y, dentro de ella, es imprescindible el seguimiento del tratamiento preventivo o antiinflamatorio. Este será pautado por el pediatra alergólogo en función del historial del niño y de las características de su enfermedad. Es de uso diario y se utiliza para disminuir la inflamación crónica de los bronquios. Además, es fundamental seguirlo de forma correcta, con las dosis pautadas por el especialista y durante el tiempo indicado. No es una medicación para curar el asma, por lo que su efecto se interrumpe cuando se abandona el tratamiento, lo que hará reaparecer los síntomas.

Otra medida imprescindible es la vacuna contra la gripe. Desde SEICAP se recomienda administrarla de forma anual a todos los niños asmáticos para evitar las hospitalizaciones.

Por último, será necesario aplicar unas adecuadas medidas de higiene y evitación de contagio. La más importante es la limpieza frecuente de las manos por lo que es preciso instar a los niños a lavárselas puesto que es el principal medio de traspaso de virus y bacterias.

Otras medidas de prevención de la gripe: ventilar las habitaciones todos los días, taparse la boca y la nariz al estornudar o toser, evitar compartir objetos como vasos o toallas, evitar la exposición al humo del tabaco y al aire contaminado, seguir una dieta sana y equilibrada, rica en vitaminas y minerales, así como una completa hidratación.