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18 Nov 2020
Asma cesárea

Los bebés que nacen por cesárea pueden tener más riesgo de sufrir asma

Diversos estudios afirman que los partos por cesárea pueden desproteger al bebé frente al desarrollo de determinadas enfermedades como el asma

Los bebés que nacen mediante cesárea pueden tener un riesgo mayor de sufrir asma que aquellos que nacen por parto vaginal, según demuestran diferentes estudios científicos recientes. Si bien hay diversas investigaciones que aclaran las secuelas que esta intervención puede tener para la madre, los efectos sobre el bebé aún siguen en estudio. Así, una revisión reciente publicada en International Journal of Environmental Research and Public Health concluye que los niños que nacen por cesárea desarrollan con mayor frecuencia infecciones del tracto respiratorio y manifestaciones de asma que los niños que nacen por vía vaginal.

El efecto que las cesáreas pueden tener sobre el sistema inmunitario de los bebés parece ser la clave para explicar su relación con un mayor riesgo de asma, así como de otro tipo de enfermedades inmunológicas y metabólicas. Cuando el parto es natural ocurre una transmisión de la microbiota vaginal al bebé que enriquece su microbioma y determina el desarrollo de su sistema inmunológico. Esto implica que los niños nacidos por parto natural tienen una microbiota muy diferente a la de aquellos que nacen por cesárea, que únicamente reciben bacterias a través de la piel de la madre o incluso de los profesionales sanitarios que intervienen en la cirugía. Todo esto fue comprobado por el mayor estudio sobre microbioma de recién nacidos publicado en la revista Nature. Este mismo trabajo advierte de que determinadas circunstancias en la vida temprana como el parto por cesárea, la alimentación con fórmula y la exposición a antibióticos, pueden alterar la composición de la microbiota intestinal y estos cambios se asociarían con el desarrollo de asma y atopía infantil. 

Ahora otro estudio que ha analizado a más de 700 niños durante su primer año de vida y que ha sido publicado este mes en Science Translational Medicine ha comprobado como el parto por cesárea se acompaña de cambios en la composición de la microbiota intestinal a la semana y al mes de edad. Si esos cambios se mantienen hasta el primer año de vida, esos niños tienen un mayor riesgo de asma. Según los autores de este trabajo, los resultados sugieren que una maduración adecuada de la microbiota intestinal puede mitigar el riesgo de asma cuando este va asociado a los cambios de la misma debidos a la cesárea. En este sentido, parece que la lactancia materna puede jugar un papel clave en el desarrollo de la microbiota y del sistema inmunológico de los niños nacidos por cesárea.

Protección frente a enfermedades

También apuntan a que la transferencia de microbioma de la madre al bebé cuando este nace por parto vaginal es lo que le protege frente a determinadas enfermedades, a diferencia de la cesárea. Hay que tener en cuenta que el asma es una entidad que comprende diferentes procesos moleculares, celulares, inmunológicos y genéticos, por lo que el desarrollo del sistema inmunológico del bebé desde sus primeras horas de vida puede jugar un papel destacado.

La cesárea es un procedimiento quirúrgico empleado para el nacimiento de un bebé a través de una abertura en la zona baja del abdomen de la madre. Se realiza bajo indicaciones médicas cuando surgen problemas que impiden la realización de un parto natural de forma segura, ya sea por la salud de la madre o del bebé, por el tamaño o la posición del bebé o porque el parto no está evolucionando bien. Al tratarse de una cirugía comporta determinados riesgos.  La Organización Mundial de la Salud, primando el parto natural o vaginal, que aporta numerosos beneficios tanto para la madre como para el bebé, establece que la tasa de cesáreas en países desarrollados debe situarse entre el 10 y el 15%.