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23 Oct 2019
Vacuna gripe

La vacuna antigripal está recomendada para niños con asma

Campaña de vacunacióna antigripal

Esta semana ha dado comienzo la campaña de vacunación de la gripe en distintas partes de España y, con ella, la recomendación de administrarla a todos aquellos niños que sufran enfermedades respiratorias crónicas, como es el caso del asma. Su utilidad y eficacia en estos menores suele ser controvertida ya que no está claro el beneficio. Sin embargo, en todos los países de la Unión Europea y la mayoría de países desarrollados la recomiendan.

Un informe de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) publicado en la revista Allergy confirma la utilidad de las vacunas de la gripe para la protección del virus y la morbilidad relacionada en niños con asma. Además, concluye que son seguras. Por ello, desde SEICAP se considera que, dada la seguridad de la vacunación y la facilidad para llevarla a cabo en el sistema sanitario de España, es recomendable efectuar la vacunación anual de los niños asmáticos frente a la gripe. Esta recomendación es más más intensa si los menores sufren asma grave, dado que el beneficio esperable es mayor en ellos.

La gripe es una enfermedad que afecta de forma notable a la población mundial cada año y la vacunación es la mejor medida preventiva para poder disminuir los problemas derivados de la misma. Un estudio publicado en la revista Epidemiology ha permitido comprobar que existen riesgos adicionales de la hospitalización por gripe asociados al diagnóstico previo de asma. De antemano, tanto las infecciones habituales en esta época del año-resfriados, gripes, bronquitis, como el frío consecuente de la bajada de temperaturas suponen importantes factores de riesgo para los niños con asma, ya que pueden ejercer un estímulo sobre sus bronquios previamente inflamados y, por tanto generar síntomas y provocarles una crisis asmática. Por ello, se considera que el otoño es la peor época del año para los niños asmáticos por la bajada de temperaturas y la humedad, así como el mayor contacto de los pequeños en los colegios y guarderías, que hacen proliferar la actividad de virus, ácaros y hongos.

El virus de la gripe puede provocar una amplia variedad de síntomas con mayor o menor intensidad, que pueden derivar en complicaciones, sobre todo en casos de niños con asma, en los que puede ser necesaria la hospitalización debido a la gravedad. Así, puede cursar con fiebre alta, malestar general o dificultad para respirar, de tal manera que dificulta el seguimiento de una vida normal por parte del menor. Por ello, los pediatras alergólogos insisten en que la mejor medida de prevención para los niños con asma es la vacuna antigripal, incluso desde los seis meses. Además, es recomendable seguir el tratamiento preventivo marcado por el especialista, ya que permite un mejor control de los bronquios y de los pulmones ya inflamados para que puedan hacer frente a la acción de los virus, como el de la gripe. Por último, se deberán seguir unas adecuadas medidas de evitación del contagio: evitar el contacto con personas enfermas, medidas de higiene y no fumar en casa ni en el entorno del menor.

Cómo actuar en caso de reacción a una vacuna

Otro de los aspectos a tener en cuenta en la vacunación de la gripe es la alergia alimentaria al huevo, pues, aunque la vacuna antigripal se considera segura para los niños que tengan esta enfermedad alérgica, es conveniente que un pediatra alergólogo realice un diagnóstico correcto de la alergia al huevo y decida la conveniencia y el lugar más adecuado para la vacunación, pues es importante realizarla en un medio hospitalario con los medios adecuados para tratar la anafilaxia.

En este sentido, es importante que los profesionales de Atención Primaria tengan la información necesaria para distinguir entre reacciones adversas a vacunas y reacciones alérgicas para saber cómo actuar en cada caso. Según el documento de consenso sobre la actitud ante un niño con una reacción alérgica tras la vacunación o alergia a componentes vacunales, elaborado por SEICAP y el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), ante la mínima sospecha de que el origen de la reacción pueda ser alérgico se debe derivar al niño a la consulta del pediatra alergólogo, ya que será necesario confirmarlo para no dejar de vacunar al menor y no hacerle susceptible a tener aquellas enfermedades por las que se está vacunando. Así, los síntomas más comunes que pueden presentar los niños con alergia a vacunas son los cutáneos, respiratorios o incluso circulatorios. Si se presentan de forma inmediata es muy probable que se deba a una causa alérgica.

Aunque las reacciones alérgicas a vacunas son poco frecuentes, hay una serie de vacunas que están más vinculadas a reacciones alérgicas. Entre ellas se encuentran, además de la de la gripe, la triple vírica, la de la fiebre amarilla, la rabia o la encefalitis centroeuropea. Es importante que los padres sepan que la vacuna triple vírica ha sido cultivada en fibroblastos de embriones de pollo por lo que apenas contiene proteínas de huevo y puede y debe administrarse en todos los niños, incluidos los que tienen alergia al huevo con riesgo de anafilaxia.