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26 Nov 2018
La dermatitis atópica se debe prevenir desde el nacimiento

La dermatitis atópica se debe prevenir desde el nacimiento con cremas emolientes

El uso de cremas emolientes podría evitar la entrada de alérgenos y el desarrollo de dermatitis atópica, según diferentes estudios.

La mitad de los pediatras de Atención Primaria espera al primer brote para recomendar medidas preventivas de la dermatitis atópica (DA), como el uso de emolientes, según los resultados preliminares de una encuesta realizada por el Grupo de Trabajo de Dermatitis Atópica y Alergia Cutánea de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP). Con motivo del Día de la Dermatitis Atópica que se celebra el 27 de noviembre, la SEICAP recuerda la importancia de prevenir esta patología desde el nacimiento en niños con predisposición genética a sufrir enfermedades alérgicas. 

El trabajo ha sido realizado con 573 pediatras de Atención Primaria y de él se desprende también que el 79% utiliza una crema emoliente antes del diagnóstico de dermatitis atópica. Utilizar una hidratación adecuada para la piel de los bebés, podría evitar la entrada de alérgenos en la dermis y, por tanto, frenar el desarrollo de la DA, según han demostrado diferentes estudios.

El 50% de los casos de dermatitis atópica se diagnostica durante el primer año de vida, según datos de SEICAP. Por ello, es fundamental que en los bebés con predisposición genética a ser alérgicos, se recomiende el uso de cremas emolientes para hidratar su piel y proteger la barrera cutánea de los posibles alérgenos. Para una adecuada prevención primaria de la DA, hay que mejorar la barrera cutánea desde el nacimiento puesto que se ha demostrado que si se mantiene en equilibrio la barrera cutánea, evitando la sequedad e inflamación, a base de hidratación, se puede evitar el desarrollo de dermatitis atópica.

Cuando se altera la barrera epidérmica, se produce una mayor permeabilidad de la dermis, una inflamación patológica de la piel y una sensibilización percutánea a los alérgicos, según destaca un estudio publicado The British Journal of Dermatology. Por ello, el uso temprano de emolientes puede prevenir la aparición de la dermatitis atópica en bebés con alto riesgo. De hecho, otra investigación realizada en Reino Unido y publicada en BMC Dermatology, concluye que la prescripción de emolientes en Atención Primaria para tratar la piel seca y el eccema atópico, se asocia con menos visitas a la consulta.

Desde SEICAP se insiste en que la educación terapéutica del paciente puede ayudar al niño y a sus familias a entender mejor su enfermedad y sobrellevar el tratamiento para mantener, o incluso mejorar, la calidad de vida y la adherencia al tratamiento. Por ello, los grupos de educación terapéutica multidisciplinares por edades, las llamadas escuelas de atopía, son los que mayor beneficio han demostrado pues, además de mejorar la adherencia, mejoran el conocimiento del picor-rascado y aportan un beneficio psicológico adicional.

Recomendaciones sobre los emolientes

El uso de emolientes se recomienda para todos los pacientes con dermatitis atópica con independencia de la severidad de la patología.  Es un método efectivo y seguro para mejorar la barrera. Además, en el caso de los pacientes con DA moderada a grave, es aconsejable que los combinen con una terapia proactiva de inhibidores de la calcineurina o con corticoides tópicos.

Cuando existe un brote, es necesario aplicar una terapia anti-inflamatoria antes de utilizar el emoliente para que el picor y las lesiones mejoren más rápido. Por otro lado, entre brotes, aunque la piel pueda parecer aliviada, existe una inflamación subclínica además de una sobreproducción de estímulos inflamatorios, por ello hay que seguir un tratamiento anti-inflamatorio mínimo junto con el uso diario de emolientes.

También es preciso seguir otra serie de cuidados para  proteger la piel como el uso de ropa de algodón o lino y jabones no detergentes para su lavado, el empleo de jabones suaves con pH ácido o neutro para el baño, mantener la casa limpia de polvo o proteger la piel del frío durante el invierno.