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5 Dic 2019
Alergia al frío

La alergia al frío o urticaria afrigore es más frecuente en niños y adolescentes

La denominada alergia al frío es una afectación de la piel que se caracteriza por la aparición de manchas rojizas en la piel que generan un picor en la dermis. 

Esta reacción se produce en el momento en el que el niño está expuesto a unas condiciones ambientales de frío, al sumergirse en agua fría e incluso al beber líquidos muy fríos.

No obstante, la terminología correcta empleada por los profesionales sanitarios para referirse a esta patología es urticaria por frío o urticaria afrigore. “En realidad, esta patología no tiene origen alérgico”, destaca el doctor Javier Contreras Porta, miembro del Grupo de Alergia Cutánea de la SEICAP.  En la mayoría de los casos, no se conoce el origen o la causa que produce este tipo de patología, aunque, en ocasiones puntuales, puede estar asociada a infecciones o enfermedades de la sangre.

Síntomas de la urticaria por frío

Los síntomas más comunes de la urticaria por frío son las ronchas en la piel que producen picor y la inflamación de las zonas del cuerpo más expuestas al frío, especialmente las manos y cara.  Estas ronchas suelen aparecer a los pocos minutos tras la exposición al frío y desaparecen varios minutos u horas después, sin dejar secuelas.

En algunas personas hay que tener en cuenta que esta patología también puede producir una inflamación en la boca y los labios, sobre todo cuando se toman o beben alimentos, refrescos o bebidas frías.

En la gran mayoría de los casos, la intensidad de los síntomas es leve y suele desaparecer en poco tiempo. Sin embargo, en ocasiones puntuales, puede llegar producir problemas de salud más graves ya que esta urticaria por frío puede provocar una bajada de la tensión arterial, mareos o incluso pérdida de conciencia, unas consecuencias similares a las que se producen en una reacción alérgica grave o anafilaxia.

¿Es frecuente la alergia al frío?

La urticaria por frío no es una afectación frecuente en la población, aunque su incidencia es más habitual en niños, adolescentes y jóvenes que en los adultos.  Además, los síntomas suelen aparecer sin motivo aparente como respuesta de la piel al frío y desaparecen del mismo modo.

“Lo más habitual es que la persona deje de tener urticaria en pocos días, semanas o meses, de la misma manera que surgió, sin saber por qué”, detalla el pediatra alergólogo. Así, la gran mayoría de los casos ocurren de forma esporádica en personas sin familiares con la afección ni antecedentes.

¿Cómo se trata la urticaria por frio?

El tratamiento de la urticaria afrigore o alergia al frio se basa en la educación del paciente para que se proteja de la exposición a las condiciones ambientales adversas y evite el consumo de bebidas y alimentos fríos. En este sentido, lo más adecuado es que los pacientes se abriguen de forma correcta en los días más fríos y protejan partes del cuerpo como las manos o la cara con guantes o bufandas.

En ocasiones, siempre que el pediatra alergólogo así lo recomiende, los síntomas de esta patología se pueden prevenir con un tratamiento basado en antihistamínicos consumidos en los momentos previos a la exposición al frío. En los casos moderados, se puede recurrir a otros fármacos como antagonistas de los leucotrienos y corticoides sistémicos. 

En los cuadros más raros de reacciones graves, se les recomienda que lleven un autoinyector de adrenalina, debido al riesgo de anafilaxia, o prevención mediante medicamentos biológicos”, destaca el doctor Javier Contreras Porta. De todos modos, ante cualquier duda o síntoma, lo más adecuado es acudir a la consulta de un pediatra alergólogo para que evalúe el estado de salud del menor y diagnostique la afectación para identificar sus causas y pautar un tratamiento.