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5 Mar 2020
Alergia polen

El polen ambiental aumenta con los días de viento, secos y soleados

La alergia al polen afecta al 30% de los jóvenes españoles y su incidencia cada vez es mayor entre los niños pequeños

Desde hace unos años, se está viendo en todo el planeta como los inviernos son cada vez más suaves. Esto hace que, en los días de viento, secos y soleados, de los meses de febrero o marzo, el polen ambiental aumente, lo que, unido a un incremento en la contaminación del aire, conlleva a su vez que haya más partículas de polen en suspensión. Como consecuencia de ello, se pueden encontrar niños con síntomas polínicos desde ante de que dé comienzo la primavera. Y es que el cambio climático está provocando que los períodos de polinización de las plantas se inicien antes de lo normal y que estos sean más prolongados e intensos.

Hasta un 30% de los jóvenes españoles padece alergia a polen, una incidencia que cada vez es mayor entre los niños más pequeños, incluso de tres años, según datos de SEICAP. Los pólenes que causan sensibilización en España con más frecuencia son los de las gramíneas y los de árboles como el olivo, el ciprés y el plátano de sombra, entre otros. La mayoría de las plantas polinizan en primavera, pero dependiendo de la latitud, algunas lo hacen en verano, otoño e incluso en invierno como las cupresáceas.

Síntomas de la alergia a polen en niños

Una revisión de estudios reciente publicada en BMJ Open ha demostrado que la exposición a picos de polen aumenta los riesgos de síntomas alérgicos y asmáticos. Los cuadros más habituales comprenden síntomas de rinoconjuntivitis y asma bronquial. Una vez confirmado el diagnóstico, el pediatra alergólogo establecerá un plan de actuación con el niño o adolescente y su familia que incluirá, medidas de evitación, el tratamiento preventivo, que se administrará a diario durante toda la estación y el tratamiento de rescate para cuando aparezcan síntomas. También es importante conocer, a través de los calendarios polínicos las épocas de máxima polinización de cada planta.

Tratamiento de la alergia a polen con vacunas

Cuando un niño con alergia a polen presenta síntomas intensos y frecuentes y estos suponen un impacto en sus actividades cotidianas y en su calidad de vida, el pediatra alergólogo valorará la indicación de inmunoterapia específica, ya que será el único tratamiento que consiga reducir, o incluso hacer desaparecer, los síntomas y la cantidad de medicación preventiva diaria.

Las vacunas para la alergia a polen consiguen modificar la respuesta inmunológica del niño alérgico. Así, este dejará de reconocer el polen como un agente malo y extraño para su organismo y dejará de generar una respuesta inmune perjudicial. Por lo general, se administran con la dosis máxima eficaz del alérgeno, a partir de los 5 años, de forma regular y continuada. La forma clásica es hacerlo por vía subcutánea pero desde hace unos años se disponen de extractos de calidad que permiten su administración por vía sublingual, en forma de gotas o comprimidos, lo que conlleva mayor comodidad para los niños.

El tratamiento tiene una duración de entre 3 y 5 años y ha demostrado ser seguro y su eficacia está garantizada, siempre que haya una buena combinación entre el diagnóstico y el extracto de calidad. Un trabajo reciente publicado en Current Opinion in Pediatrics, confirma que la inmunoterapia especifica con alérgenos es un tratamiento eficaz tanto para el tratamiento como la prevención del desarrollo de asma bronquial en niños con rinoconjuntivis.