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9 Ene 2019
El pediatra alergólogo, clave para diagnosticar y tratar las alergias infantiles

El pediatra alergólogo, clave para diagnosticar y tratar las alergias infantiles

La acreditación en Alergología e Inmunología Pediátrica es la única especialidad pediátrica con reconocimiento europeo por parte de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI).

El pediatra alergólogo es el profesional sanitario que se ocupa de las patologías alérgicas e inmunológicas del niño desde que nace hasta la edad adulta. Su especialización está regulada por diversos organismos.

La prevalencia de los procesos alérgicos aumenta a razón de un 2% anual en España, y se estima que en las próximas décadas el 50% de la población infantil podría padecer alguna dolencia alérgica. Esto hace necesaria la presencia de pediatras alergólogos para atender a todos estos niños y adolescentes. Pero, ¿quién es exactamente el pediatra alergólogo?

Como explica Charo del Olmo, pediatra alergóloga y vocal de la junta directiva de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), el pediatra alergólogo es, ante todo, un pediatra, “con lo que esto implica en cuanto a formación, experiencia y conocimientos de todas las patologías pediátricas, así como en lo referente a su amplia experiencia a la hora de tratar, no sólo con el niño, sino también con la familia del niño”, comenta.

Gracias a su formación, este especialista se ocupa de toda la patología alérgica e inmunológica del niño y el adolescente. Esto incluye tanto el abordaje de la alergia y el asma infantil como la atención, diagnóstico y tratamiento de las inmunodeficiencias primarias, que se detectan durante la infancia.

FORMACIÓN ESPECIALIZADA

Para llegar a ser pediatra alergólogo, el profesional accede, tras aprobar el examen de Médico Interno Residente (MIR), a una plaza de Pediatría y sus áreas específicas. Según la doctora del Olmo, “inicialmente recibe una formación general, de todas las áreas pediátricas, como pueden ser Intensivos pediátricos, Cardiología pediátrica o Neonatología”. Posteriormente, amplía su formación en una Unidad de Alergia e Inmunología Clínica, donde se dedica en concreto a estas patologías. Esta última etapa viene a durar unos dos años.

Junto a la vía MIR, existe otro camino para especializarse, a través de las formaciones específicas de posgrado. Esta consiste en “masters que dependen de una Universidad y que están adscritos a unidades de alergia e inmunología clínica pediátrica. Esta formación específica se sumaría a la que ya previamente el profesional ha adquirido como pediatra”, afirma la doctora del Olmo.

Los procedimientos de especialización están regulados, de forma que la acreditación en Alergología e Inmunología Pediátrica es concedida por la Asociación Española de Pediatría, (AEP), tras un informe favorable de la SEICAP, “al comprobar la trayectoria profesional, los conocimientos, y las competencias del solicitante”, comenta la doctora. Además, se trata, según la doctora del Olmo, de la única especialidad pediátrica con reconocimiento europeo por parte de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI).

En la actualidad, España cuenta con más de 50 unidades de alergia e inmunología pediátrica.