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19 Jul 2019
Huevo

El huevo, el alimento que más causa alergia alimentaria en niños

Entrevista sobre alergia al huevo a Teresa Bracamonte, miembro de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

El huevo es el alimento que con mayor frecuencia causa alergia alimentaria en niños, de hecho, supone un 1,75% de las alergias alimentarias en los dos primeros años de vida, momento en el que se introduce este alimento en la dieta de los menores. Así lo expresa la doctora Teresa Bracamonte, miembro de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

Por lo general, la alergia al huevo se suele detectar entre los 9 y 12 meses de edad ya que es cuando los niños comienzan a tomar este alimento. Se trata en la mayoría de los casos de una alergia mediada por IgE por la que los menores pueden reaccionar solo a la clara (la más frecuente ya que contiene más proteínas), a la clara y a la yema amarilla (la segunda más frecuente) o solo a la yema (la menos frecuente). Entre las proteínas de la clara que más destacan se encuentran la livetina o vitelina o albúmina sérica, la ovoalbúmina, el ovomucoide, la ovotransferrina, y la lisozima (E-1105).

Se aconseja introducir el huevo cocido en primer lugar ya que suele ser bien tolerado. De hecho, cuando los niños empiezan a comer tortilla o huevo poco hecho es cuando suelen aparecer la mayoría de manifestaciones clínicas de la alergia a este alimento. En cuanto aparezcan síntomas, se deberá consultar con un pediatra alergólogo y solo retirar de la dieta aquello que haya provocado una reacción. Es decir, si el niño ha tolerado el huevo cocido en primer lugar y los síntomas han aparecido cuando ha tomado tortilla, solo deberá evitarse esta forma de cocinado pero no necesariamente el cocido.

Síntomas de la alergia al huevo

Los síntomas de la alergia al huevo suelen aparecer de forma inmediata, desde unos minutos hasta las dos primeras horas después de la ingesta. Lo más frecuente es la aparición de sintomatología cutánea, del tipo eritema perioral, urticaria facial o generalizada. También pueden aparecer síntomas de asma (broncoespasmos, sibilancias, tos), rinitis, conjuntivitis o digestivos, con diarrea, vómitos, náuseas... Si están afectados más dos órganos se considera anafilaxia. Una pequeña parte de pacientes pueden presentar una alergia no mediada por IgE, considerada una enterocolitis inducida por el alimento (o FPIES, por sus siglas en inglés), que consiste en vómitos repetidos dos horas después de la ingesta del alimento, y se acompaña de letargia, palidez, decaimiento, hipotensión y, a veces, hipotermia.

Diagnóstico de la alergia al huevo

El diagnóstico de la alergia al huevo debe realizarse en la consulta de alergia pediátrica en la que se realizan las pruebas, mediante prick test, a la clara, la yema, ovoalbúmina y ovomucoide. En función de los valores obtenidos se harán las pruebas de provocación. Por otro lado, hay una parte de la población infantil que, además de estar sensibilizado a las proteínas de la leche de vaca, lo está también a las del huevo. Por ello, el pediatra alergólogo podrá considerar necesario hacer las pruebas de alergia al huevo en aquellos casos de niños diagnosticados con alergia a las proteínas de la leche de vaca si todavía no han comenzado a tomar huevo para descartar sensibilización.

Una vez confirmado el diagnóstico las recomendaciones a seguir serán evitar el huevo en la forma que no haya tolerado: en tortilla, cocido, horneado, etc. Lo normal es que en los primeros cinco años de vida los niños alcancen de forma natural la tolerancia a este alimento.

Inmunoterapia oral con alimentos

La inducción de tolerancia (ITO) con clara cruda pasteurizada es el tratamiento de elección para que los niños con alergia al huevo consigan la desensibilización. Tiene una duración aproximada de 4 meses. Los primeros días se realiza la inmunoterapia oral en el hospital con el paciente ingresado para facilitar el control ante posibles reacciones. Después acudirán cada semana a consulta para realizar incrementos de la dosis, que mantendrán en casa si la toleran. El aumento de dosis toleradas terminará con la tolerancia de la cantidad equivalente a un huevo entero.

La ITO está indicada en aquellos niños diagnosticados con alergia IgE mediada que persista en el tiempo.

Una vez terminada la terapia de inducción, el niño podrá tomar este alimento en el domicilio de forma libre. De hecho, se recomienda que lo tomen de forma regular para evitar que vuelvan a tener reacciones alérgicas y que resulte más eficaz y tengan mayor tolerancia al tratamiento. Como mínimo deberían tomar dos huevos a la semana y alimentos que contengan huevo en su composición.