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5 May 2020
Los niños con asma no utilizan bien los inhaladores

Consejos para niños asmáticos durante la pandemia de COVID-19

La SEICAP elaboró al inicio de la pandemia de COVID-19 unas recomendaciones para niños con asma y alergia

Este martes 5 de mayo se celebra el Día Mundial del Asma, una de las enfermedades crónicas más frecuentes durante la infancia y que en España afecta a uno de cada diez niños en edad escolar, según datos de SEICAP. Se define por una inflamación crónica de los bronquios provocando síntomas persistentes de tos, disnea o dificultad respiratoria y sibilancias o pitidos en el pecho. Como consecuencia de esa inflamación crónica, los niños que la sufren están más expuestos a infecciones víricas. A pesar de que los niños asmáticos no se están viendo afectados de forma notable por el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad de COVID-19, desde SEICAP se quieren transmitir una serie de recomendaciones a tener en cuenta durante la pandemia.

Consejos para niños asmáticos durante la pandemia de COVID-19

 

  • No suspender el tratamiento de mantenimiento pautado por el pediatra alergólogo: aquellos casos en los que se haya indicado la administración de un tratamiento de mantenimiento o preventivo a base de corticoides orales para mitigar los síntomas y reducir las crisis, es fundamental que se continúe con él, a pesar de las dudas que surgen con este tipo de fármacos y el tratamiento del nuevo coronavirus.
  • Usar el inhalador de forma correcta con cámara espaciadora: el uso de inhaladores en niños con asma suele llevar a error por parte de las familias o de los propios pacientes. Lo más importante es utilizarlo con cámara espaciadora para asegurar que el medicamento llega de forma correcta a los pulmones.
  • Consultar con el pediatra alergólogo en caso de síntomas respiratorios: los síntomas de asma y de COVID-19 pueden coincidir, ya que la tos y la disnea son comunes en ambas patologías, aunque la enfermedad causada por el nuevo coronavirus genera otros como la fiebre. Por ello, lo recomendable es que, si el niño presenta síntomas respiratorios, se consulte con el pediatra y se comunique la patología asmática del mismo para que pueda analizar su evolución.
  • Evitar factores desencadenantes como: el polen, los ácaros o el humo del tabaco. Se deben extremar las precauciones en estos días, ya que, al estar más horas dentro de casa, se debe evitar fumar en ella y prestar atención al posible mayor contacto con ácaros, pues los pacientes alérgicos pueden tener más síntomas. Por otro lado, al empezar a salir a la calle, los niños se expondrán a la habitual polinización de las plantas.
  • Extremar las medidas de higiene: lavarse bien las manos y de forma frecuente, sobre todo antes y después de salir a la calle, y desinfectar los objetos de uso habitual, como los juguetes.
  • Evitar el contacto con personas enfermas:es importante evitar que los niños asmáticos entren en contacto con personas que tengan síntomas respiratorios o algún tipo de infección, ya que son más propensos a sufrirlas.
  • Uso de mascarilla:  tal y como recomienda el Ministerio de Sanidad si no puede mantenerse la distancia con otras personas, se recomienda el uso de mascarilla higiénica a partir de 3 años. Además, si tiene que asistir a algún centro sanitario también es recomendable que la use.  
  • Mantener la distancia de seguridad al salir a la calle: una de las medidas más eficaces para evitar el contagio es el distanciamiento social de 2 metros, por lo que es importante seguir esta recomendación para evitar la exposición al virus.

Baja prevalencia de asma en pacientes con COVID-19

Un estudio publicado en la revista The Lancet Respiratory, que ha contado con participación española, ha permitido demostrar una baja prevalencia de asma en pacientes diagnosticados con la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2, la COVID-19. A pesar de que las personas y niños con asma constituyen un grupo de riesgo frente al nuevo coronavirus, debido a las características específicas de su enfermedad que les hace más vulnerables a infecciones, los datos disponibles permiten demostrar unas tasas bajas de asmáticos entre los afectados.