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18 Dic 2019
Navidad para niños alérgicos

    10 claves para cuidar a los niños con alergia alimentaria estas Navidades

    Las Navidades son la época del año en la que más reuniones se celebran y su protagonista siempre es la comida.  

    Se realizan numerosas cenas o almuerzos donde no es de extrañar que haya algún niño con alergia alimentaria en la mesa puesto que, afecta a entre un 4 y un 8% de la población infantil, porcentajes que van en aumento. Los alimentos que causan reacción alérgica con más frecuencia son el huevo, la leche, los frutos secos, el pescado, el marisco, las legumbres y las frutas, por este orden. La mayor parte de ellos, presentes en muchos platos y productos consumidos durante los festejos navideños, por lo que el riesgo de ingesta accidental por parte de los más pequeños es mayor en esta época del año.

    Las comidas fuera de casa constituyen en sí mismo un factor de riesgo para los niños con alergia alimentaria ya que están más expuestos a una ingesta accidental, bien porque las personas que se ocupan de darles o prepararles la comida no están informadas, o incluso formadas en alergias alimentarias (como puede ser un restaurante o comedor escolar), o bien porque los productos que se consumen no disponen de un buen etiquetado con la información completa de alérgenos. Por ello, una de las medidas que siempre es recomendada por los pediatras alergólogos es no consumir aquello que de lo que no se conoce su composición con exactitud, solo de lo que se está seguro.  

     

    Todas estas circunstancias hacen que sea necesario extremar aún más las habituales precauciones que deben seguir un niño con alergia alimentaria y su entorno, pues lo más importante en este sentido es la prevención para evitar que haya una reacción alérgica que derive en anafilaxia y ponga en peligro la vida del niño. Por ello desde SEICAP se recomiendan 10 claves encaminadas a cuidar a los niños con alergia alimentaria durante las Navidades. Las mismas están recogidas en la Guía Navidades felices y seguras para niños alérgicos a alimentos. A continuación pasamos a detallarlas:

    1. Informar al cocinero: es importante que la persona que vaya a preparar la comida conozca los detalles de la enfermedad alérgica del niño, así como las necesarias medidas de prevención en la cocina.
    2. Leer bien el etiquetado: hay que conocer la composición de los productos que se van a consumir para identificar alérgenos ocultos que puedan aparecer como aditivos o con nombres técnicos. Cada vez es más habitual celebrar estas fiestas en restaurantes u hoteles por lo que es imprescindible, además de procurar escoger un sitio que cumpla la normativa actual de información alimentaria, leer correctamente la carta de alérgenos para vigilar lo que comen los niños. 
    3. Adaptar el menú: es preferible que el cocinero prepare recetas que no contengan los alimentos a los que el niño u otro comensal tiene alergia. De esta forma se garantiza la evitación total de una ingesta accidental.
    4. Preparación de la comida: habrá veces en las que sea complicado evitar el uso de ciertos alimentos a los que el niño tiene alergia, como puede suceder con el huevo o la leche. Por ello es importante conocer las medidas de prevención a la hora de cocinar como, por ejemplo, utilizar recipientes y utensilios diferentes para evitar su contaminación.
    5. Protegerles de olores y vapores: hay casos tan graves de alergia alimentaria que con la simple inhalación de humos o vapores que ciertos alimentos desprenden al cocinarse pueden causar reacción.
    6. Presentación de la mesa: se recomienda no servir en fuentes compartidas para evitar cualquier vía de contacto con el alimento que le causa alergia al niño.
    7. Nuevos alimentos: con tanta variedad de productos y alimentos es frecuente que durante esta época muchos bebés o niños pequeños los prueben por primera vez, por lo que será importante estar atentos a posibles signos de reacción.
    8. No ofrecer alimentos a los niños: en las reuniones navideñas suele haber mucha gente, en ocasiones, no acostumbrada a convivir de forma tan directa con un niño alérgico por lo que es importante tener en cuenta que lo mejor en cualquier caso es no ofrecer ningún tipo de alimento a los pequeños.
    9. Medicación de rescate: las prisas y las salidas frecuentes pueden hacer olvidar el tratamiento de rescate de la alergia, como es el caso de la adrenalina autoinyectable para los niños con alergia alimentaria. Esta deben llevarla siempre consigo para utilizarla en caso de reacción.
    10. Integrar al niño: es importante hacer sentir a los niños con alergia alimentaria como uno más, por lo que nada de desplazarles en la mesa o apartarles, tomando medidas de prevención nadie tiene por qué ser diferente.

    El riesgo de comer fuera de casa

    Las comidas fuera de casa constituyen una de las mayores preocupaciones para las familias de niños con alergias alimentarias. Un trabajo realizado en Reino Unido publicado en la revista BMC Public Health analizó la experiencia de los consumidores con alergias alimentarias a la leche y a las nueces en los restaurantes. En el caso de la leche, los participantes advirtieron que sus necesidades dietéticas son poco conocidas y consideradas menos importantes. Los autores concluyen  que unos indicadores visuales sobre la presencia de leche y un personal capacitado en la concienciación sobre alérgenos mejoraría las experiencias de los consumidores al comer fuera de casa y, añaden, en ello puede jugar un papel clave para alentar a sus pacientes a perseguir su derecho a realizar consultas sobre alérgenos para evitar una ingesta accidental.