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31 Jul 2020
Alergias en verano

Cinco alergias frecuentes en niños durante el verano

La SEICAP recuerda las alergias más frecuentes en verano

Las enfermedades alérgicas suelen tener su mayor aparición en los meses de primavera y otoño. Sin embargo, durante el verano, es importante prestar atención a una serie de desencadenantes y alérgenos que pueden tener su máxima expresión en estos meses. Por otro lado, los niños son especialmente vulnerables a sufrir reacciones alérgicas de forma accidental por lo que desde SEICAP se recomienda a las familias de niños alérgicos extremar los cuidados para prevenirlas.

Entre las alergias más habituales durante los meses de verano se encuentran:

Alergias a picaduras de insectos

El veneno de determinados insectos puede provocar una reacción alérgica y anafilaxia en los niños y el verano es una época de mayor riesgo debido al mayor tiempo que los pequeños pasan al aire libre. Después de los alimentos, las picaduras de himenópteros (abejas y avispas) son la principal causa de anafilaxia en niños.

Esta alergia se manifiesta a partir de una segunda picadura de avispa o abeja, cuando el niño queda sensibilizado al veneno de estos insectos. Los síntomas pueden ser locales, con la aparición de habones, hinchazón y enrojecimiento en la zona el picotazo, o pueden desencadenar reacciones sistémicas con síntomas en diferentes órganos: hinchazón de ojos y boca, dificultad respiratoria y otros síntomas de asma, así como bajada de tensión o incluso hasta pérdida de conocimiento. En estos casos es fundamental actuar a tiempo y hacer uso del autoinyector de adrenalina intramuscular, además de acudir de inmediato a urgencias.

Aquellas familias de niños que ya hayan sufrido una picadura previa de este tipo de insectos deberán prestar atención a los síntomas si tienen este verano una segunda picadura para actuar lo más rápido posible. Aquellos ya diagnosticados de alergia a picaduras de himenópteros deberán llevar siempre consigo el autoinyector de adrenalina.

Otros insectos que pueden causar alergia en los niños son algunas especies de mosquitos, las moscas, los tábanos o las cucarachas. Sin embargo, las reacciones que producen no son peligrosas para la vida como si sucede con las provocadas por avispas y abejas.

Alergias en la piel

El verano trae consigo una serie de riesgos para la piel de los niños, sobre todo de aquellos que sufren dermatitis atópicaurticaria crónica. La exposición al sol, el sudor o el cloro pueden provocar reacciones en la piel de estos niños con la aparición de eccemas, enrojecimiento e inflamación. Para evitar lesiones cutáneas originadas por este tipo de desencadenantes en los meses estivales la principal medida es mantener la piel del menor bien hidratada para que la barrera cutánea pueda frenar la acción de los agentes irritantes. El uso de cremas hidratantes y emolientes resulta eficaz en este sentido. Además, conviene evitar el uso de colonias o jabones con sustancias que puedan resultar agresivas, usar prendas de tejidos naturales, como el algodón o el lino, proteger la piel con protectores solares de amplio espectro, bañarlos con agua templada en lugar de caliente y ducharse al salir de la piscina, entre otros.

Además, será preciso llevar la medicación de rescate pautada por el pediatra alergólogo como los antihistamínicos orales.

Alergias alimentarias

Durante las vacaciones se pasa más tiempo fuera de casa y, por tanto, se realizan más comidas en un entorno fuera del habitual y con personas no habituadas a convivir. En el caso de aquellas familias que cuenten con un niño con alergia alimentaria, será preciso mantener informado al resto de convivientes y, sobre todo, a la persona o personas que se ocupan de hacer la comida, de los alimentos a los que el niño tiene alergia, así como de los consejos de prevención a seguir para evitar la ingesta accidental y la contaminación cruzada. Además, en los restaurantes y hoteles deberán solicitarse las cartas de alérgenos para asegurarse de que el niño no entra en contacto con ningún alimento que le pueda causar reacción.

Especial atención merece el pescado, un alimento muy consumido en verano, sobre todo en zonas costeras. Además de contener anisakis, puede ser un alimento que muchos niños consuman por primera vez en esta época del año, por lo que hay que tener especial atención y saber identificar los síntomas. En el caso del anisakis, se debe procurar que estén muy cocinados, ya sea a la brasa, fritos o a la sal.

Alergias a los ácaros del polvo

Durante las vacaciones de verano se vuelve a las casas del pueblo y se convive en sitios en los que es habitual la acumulación de ácaros de polvo por falta de limpieza durante tanto tiempo, y más este año en el que el confinamiento ha hecho que se pase más tiempo sin ir. Por lo tanto, será muy importante ventilar y limpiar bien la habitación en el que duerman los niños con alergia a los ácaros de polvo y asma, ya que puede desencadenar en ellos síntomas respiratorios. Otro consejo es mantener la estancia libre de objetos que puedan acumular polvo.

Alergia al látex

En verano es muy habitual el uso de objetos con látex como los flotadores, colchonetas y demás útiles para el agua, como gorros de baño y gafas de agua. Por lo normal el látex suele general los síntomas habituales de alergia de forma inmediata tras el contacto del niño con este material: urticaria, conjuntivitis, rinitis y asma. Este tipo de alergia depende de la predisposición del niño a tener alergias, por lo que aquellos que sufren otro tipo de enfermedades alérgicas tienen más posibilidades de desarrollarla al entrar en contacto con objetos fabricados con él.

Además, habrá que prestar atención a la reactividad cruzada del látex con determinados alimentos como las frutas. Algunas muy consumidas en verano, como el melón, el aguacate o el melocotón lo contienen.

Por ello, es importante evitar el uso de objetos de piscinas o playas como las colchonetas o los hinchables, en niños con alergia al látex.

 

Los niños con alergias y sus familias no deben olvidar los cuidados durante el verano y prestar atención a los distintos alérgenos con los que pueden encontrarse para tomar las adecuadas medidas de prevención. Además, será preciso llevar siempre en la maleta la medicación de rescate del niño pautada por el pediatra alergólogo para utilizar en caso de reacción.