14 de junio de 2018

Aumenta la incidencia mundial de alergia a los gatos

Noticia

Un reciente estudio publicado en la revista Allergy, Asthma and Clinical Immunology confirma que la incidencia mundial de la alergia a los gatos está aumentando.

 

La caspa es la principal responsable de la alergia a los animales  y la del gato es la que más tiempo puede persistir en el aire. Un reciente estudio publicado en la revista Allergy, Asthma and Clinical Immunology confirma que los gatos son la principal fuente de alérgenos inhalantes en interiores después del polvo doméstico y la incidencia mundial de la alergia a este animal está aumentando drásticamente. Además, se han identificado un total de 8 alérgenos en este animal.

Los animales renuevan su piel cada cierto tiempo y al hacerlo desprenden unas escamas microscópicas que flotan en el aire y que las personas con alergia pueden respirar y desarrollar por tanto síntomas alérgicos. Además de la caspa, también pueden ser responsables de la alergia la orina o la saliva de los animales. Son los animales de pelo los que más alergia causan. Además del gato, también son frecuentes la de perros y caballos, así como conejos, hámster, vacas, ovejas…Cuando un niño entra en contacto con un animal al que tiene alergia puede presentar una sintomatología muy evidente y en pocos minutos. Ésta suele incluir asma, rinitis, conjuntivitis, urticaria, edema o inflamación. Por esto es fácil de sospechar ya que el animal es fácilmente visible, y el contacto se puede identificar sin dificultad. En algunas ocasiones los síntomas pueden aparecer más tarde o puede suceder que el animal no sea tan visible. Aquellos hogares que tienen un animal doméstico, en contacto diario con el niño, pueden tener más dificultades para identificar la alergia, ya que la sintomatología puede resultar más intermitente. El animal va causando una inflamación interna de los bronquios que los hace más sensibles ante diferentes estímulos, como el ejercicio, el aire frío o la contaminación, que pueden provocar síntomas agudos y desvían la atención sobre el animal. Sin embargo, ha sido la mascota la que previamente ha provocado una inflamación en los bronquios y los ha hecho vulnerables ante diferentes agentes. Esto también puede suceder con la nariz y los ojos.

Habrá casos en los que el niño pueda desarrollar síntomas sin haber tenido contacto previo con un animal, sobre todo en el caso de los gatos, cuya caspa persiste especialmente en el aire mucho tiempo. De hecho, se ha comprobado que en muchos colegios existen partículas de gato flotando en el ambiente que llegan a través de la ropa de los alumnos o los profesores. Y al revés, también en las casas de muchos niños puede haber partículas sin que nunca hayan vivido animales en ellas.

El tratamiento de esta alergia una vez diagnosticada será de rescate cuando aparecen los síntomas y preventivo en caso de que la clínica sea muy frecuente. Por otro lado, se deberán seguir una serie de recomendaciones, teniendo en cuenta que la principal y más efectiva es retirar al animal del hogar. En general, deberá evitarse el contacto con otros animales aunque no se haya descubierto la alergia. Además, en determinados casos se puede plantear un tratamiento con inmunoterapia.