Anafilaxia

Se hable de anafilaxia alérgica o reacción anafiláctica en dos tipos de situaciones. La primera situación es cuando aparecen al mismo tiempo, de manera brusca, por contacto con algún alergeno, síntomas alérgicos en dos o más zonas del cuerpo: bronquios, laringe, nariz y ojos, piel, aparato digestivo, aparato circulatorio. Esos síntomas pueden ser de intensidad leve a grave. La segunda situación es cuando por contacto con un alergeno aparecen síntomas bruscos, de carácter grave, que hacen que caiga la tensión arterial, es decir que aparezca un “shock” anafiláctico. Actualmente se tiende a usar el término anafilaxia para la primera situación, aunque algunos médicos lo prefieren reservar para el caso de que haya “shock”.

¿Qué es la pseudoanafilaxia?

La pseudoanafilaxia o falsa anafilaxia o reacción anafilactoide es una situación en la que aparecen los mismos síntomas, pero que no es debida a una verdadera reacción alérgica. Las reacciones alérgicas son debidas a anticuerpos contra un alergeno. Hay reacciones en las que no existen anticuerpos, pero por otros mecanismos acaban apareciendo síntomas idénticos a los de la anafilaxia.
Actualmente se aconseja no usar esos términos de pseudoanafilaxia o anafilactoide, pero son muy usados todavía. Se recomienda usar en su lugar el término anafilaxia no alérgica para distinguirla de la anafilaxia alérgica.

¿Qué síntomas produce la anafilaxia?

Los síntomas, tanto de la anafilaxia como de la pseudoanafilaxia, son la suma de los síntomas de cada zona afectada.

  • En los bronquios, asma: tos, sibilantes o “pitos” en el pecho, dificultad respiratoria y opresión o dolor en el pecho.
  • En la laringe: tos seca perruna, afonía, dificultad para hablar o tragar, estridor, que es un ruido ronco al tomar aire, dificultad respiratoria.
  • En nariz y ojos, rinitis y conjuntivitis: estornudos, goteo nasal, picor, taponamiento nasal, lagrimeo, picor y enrojecimiento de ojos.
  • En la piel y mucosas, urticaria y edema o inflamación: enrojecimiento, habones o ronchas grandes con picor por cualquier sitio, inflamación de ojos, labios, lengua, campanilla, o cualquier zona del cuerpo, picor en la cabeza. Un síntoma muy típico, y que anuncia una reacción grave, es el picor y enrojecimiento de palmas de manos y plantas de pies.
  • En el aparato digestivo: vómitos, dolor abdominal, retortijones, diarrea.
  • En el aparato circulatorio: bajada de la tensión arterial, hasta llegar a “shock”, que es cuando la tensión arterial está bajo mínimos. Al bajar la tensión no llega bien la sangre a los órganos del cuerpo, sobre todo al cerebro. Se producen malestar, mareos, visión borrosa, sensación de angustia, de muerte inminente, llegando a la pérdida de conciencia, o incluso a las convulsiones. Cuando la reacción es grave y mantenida pueden quedar daños cerebrales permanentes, o incluso provocar la muerte.

¿Son siempre graves los síntomas de anafilaxia?

Cuando consideramos como anafilaxia la primera situación descrita en la primera pregunta, es decir, coincidencia de síntomas en dos o más zonas del cuerpo, no siempre son reacciones graves. También pueden ser leves o intermedias.
Se suelen usar varias clasificaciones de la anafilaxia. Una de las recomendadas la divide en leve, moderada y severa. Leve es cuando hay síntomas de piel, abdominales leves, de nariz y ojos, y bronquiales leves, con sibilantes suaves. Moderada es cuando además los síntomas respiratorios son más intensos, con sibilantes moderados, tos perruna y cierta dificultad respiratoria. Severa es cuando los síntomas respiratorios son graves, con cianosis o amoratamiento de piel, caída de la saturación de oxígeno, pérdida de conciencia, y hay alteraciones circulatorias, con hipotensión o “shock”, pérdidas del ritmo del corazón, o incluso parada cardiaca.
En las severas se puede producir la muerte. No siempre la muerte es causada por las alteraciones cardio-circulatorias. Más frecuentemente, en el caso de alergia a alimentos como la leche de vaca, puede producirse la muerte por un ataque muy severo de asma, aparece un broncoespasmo intensísimo, con cierre total de los bronquios que impide totalmente la respiración.

¿Por qué aparecen los síntomas de anafilaxia?

Cuando una persona tiene alergia tipo I a alguna sustancia, llamada alergeno, es porque tiene anticuerpos IgE frente a ese alergeno. Cuando ese alergeno entra en el cuerpo, los anticuerpos se unen a él y hacen que se liberen unas sustancias internas que hay en algunas células del cuerpo. La principal sustancia se llama histamina. Esa histamina produce los síntomas descritos más arriba, según la zona del cuerpo en la que actúe. La histamina se puede liberar también por otros mecanismos distintos a los anticuerpos, causando las reacciones pseudoanafilácticas.

¿Cuándo aparecen los síntomas de la anafilaxia?

Los síntomas, tanto de anafilaxia como de pseudoanafilaxia aparecen poco tiempo después del contacto con el alergeno. En general se admite que antes de una hora, incluso tan rápido como en el primer minuto.

La anafilaxia puede aparecer como una reacción bifásica, en dos fases. La primera es la fase rápida, los pacientes pueden recuperarse normalmente, pero una décima parte de ellos tendrán una segunda fase al cabo de 4-12 horas, que puede ser tan grave como la primera.

¿Qué sustancias pueden causar anafilaxia?

En teoría, cualquiera de los alergenos habituales puede llegar a causar una reacción de anafilaxia. Algunos pueden necesitar ser cantidades relativamente grandes y otros necesitar cantidades mínimas.

En muchos casos no se llega a identificar el alergeno causante de anafilaxia. Entre los identificados, los más frecuentes en los niños son los alimentos, cualquiera de ellos, pero sobre todo la leche de vaca, y también el huevo, los frutos secos, los pescados y mariscos. En segundo lugar, los medicamentos, como antibióticos, anestésicos generales, vacunas antiinfecciosas y vacunas antialérgicas, y las picaduras de abeja o avispa. El látex puede llegar a causar anafilaxia, y cualquier otro alergeno podría causarla también aunque con mucha menor frecuencia.

Un caso especial de anafilaxia es la anafilaxia a algún alimento desencadenada por ejercicio. Cuando coincide que el paciente ha tomado un alimento concreto y luego hace ejercicio aparece la anafilaxia, mientras que si van por separado el alimento y el ejercicio tolera bien ambos.
Se dan detalles de los diversos alergenos en el apartado “Alergia y alergenos” en otra zona de esta página web.

¿Qué sustancias pueden causar pseudoanafilaxia?

Entre las sustancias que pueden causar pseudoanafilaxia o anafilaxia no alérgica están algunos medicamentos, las transfusiones de productos sanguíneos, los contrastes para radiografías, ejercicio físico intenso,

¿Qué personas con anafilaxia deben estudiarse?

Toda persona que ha tenido una reacción de anafilaxia, alérgica o no alérgica, debe estudiarse para tratar de identificar la causa, ya que la reacción puede repetirse y causar la muerte o daños cerebrales permanentes. Debe estudiarse tanto si se sospecha una causa evidente como si no se sospecha de nada concreto.

Cuando acuda al especialista hay que tratar de recordar todas las circunstancias en que se dio la reacción: comidas, incluyendo todos los ingredientes, medicamentos, lugar, actividad que estaba realizando, condiciones ambientales, personas que estaban presentes, etc. A veces el elemento causante no es evidente, por estar en cantidades mínimas o por llegar por contacto indirecto.

¿Cómo se diagnostica la anafilaxia?

La anafilaxia se diagnostica por medio de la historia clínica, por ser una reacción muy brusca, en general grave, y por tener los síntomas típicos descritos. Para averiguar la causa de la anafilaxia se usan los datos de la historia clínica, y se realiza un estudio alergológico, cuyos detalles se dan en el apartado “Alergia y alergenos” en otra zona de esta página web.
Si se identifica la sustancia causante y la relación con la anafilaxia está clara, no hace falta más estudio. Si la relación no es clara, para salir de dudas, habría que realizar una prueba de provocación. En la anafilaxia la prueba de provocación puede ser muy peligrosa, por lo que hay que valorar con el médico las ventajas e inconvenientes de realizarla.

¿Qué se hace ante una sospecha de anafilaxia?

Ante una consulta por sospecha de anafilaxia, el especialista valora tres aspectos: el qué, el cómo, y el porqué.
El qué se refiere a si los síntomas son en efecto debido a anafilaxia o si puede tratarse de otra alteración. En cada paciente, de manera individual, se realiza el llamado diagnóstico diferencial, que consiste en descartar otras alteraciones, ya que los síntomas pueden confundirse con otros problemas como enfermedades de corazón, neurológicas, reacciones vagales, intoxicaciones, caídas de la glucemia, etc. Para ello se realizan análisis y pruebas, variables individualmente, según lo claros y típicos que sean los síntomas.

El cómo se refiere a la gravedad de los síntomas, si se trata de una anafilaxia leve, moderada o severa, ya que según el grado de severidad se recomendará un tratamiento u otro.
El porqué se refiere a identificar la causa de esa anafilaxia o pseudoanafilaxia, con pruebas y llegando o no a la provocación tal como se comenta más arriba.
Se dan más detalles sobre las distintas pruebas y análisis en el apartado “Estudio de la alergia”, en otra zona de esta página web.

¿Cuál es el tratamiento de la anafilaxia?

El tratamiento de la anafilaxia tiene también tres aspectos, el tratamiento del qué, el tratamiento del cómo, y el tratamiento del porqué.

El tratamiento del qué se refiere al tratamiento de los síntomas agudos o tratamiento de rescate. Se le recomienda al paciente un tratamiento que ha de tener disponible en todo momento para usar en caso de reaparecer una reacción anafiláctica.
El tratamiento del cómo se refiere al tratamiento preventivo, que consistirá en evitar la causa de la anafilaxia. En algunos casos en que no se puede evitar o en los cuales es totalmente necesario el uso de la sustancia causante (medicamentos, contrastes radiológicos, látex), se usa un pre-tratamiento con antihistamínicos y corticoides. Se dan más detalles sobre el pre-tratamiento en el apartado “Alergia a medicamentos”, en otra zona de esta página web.

El tratamiento del porqué se refiere al tratamiento de la causa o tratamiento etiológico, tendente a conseguir tolerancia frente a la sustancia causante. La tolerancia puede aparecer a veces espontáneamente, evitando la sustancia, o se puede lograr en ocasiones a través de la desensibilización o del tratamiento inmunoterápico con vacunas de la alergia.
Se dan más detalles sobre la desensibilización en el apartado “Alergia a alimentos. Generalidades”, y sobre la evitación de alergenos y las vacunas de la alergia en el apartado “Tratamiento del asma y otras alergias”, en otra zona de esta página web.

¿Cuál es el tratamiento de los síntomas agudos de anafilaxia?

El tratamiento de la anafilaxia, si es leve, es el que corresponde al síntoma presente: antihistamínicos para los picores, urticaria, edema, rinitis o conjuntivitis, broncodilatadores para el asma leve y los sibilantes, líquidos rehidratantes para los síntomas abdominales, y se debe vigilar al paciente por si empiezan a aparecer síntomas más intensos.
Si los síntomas son intensos de entrada, o son leves pero van empeorando, o si se tiene dudas de la intensidad de la reacción, el tratamiento que se ha de usar sin tardanza es la adrenalina o epinefrina, inyectada vía intramuscular, que se repetirá tantas veces como haga falta.

La adrenalina es el medicamento capaz de salvar la vida en caso de anafilaxia. Otros medicamentos como los corticoides inyectados (tipo Urbasón®, Actocortina®, o similares) y los antihistamínicos no tienen ni la eficacia ni la rapidez de acción necesaria en la anafilaxia. Los corticoides son útiles para evitar recaídas de la segunda fase de la anafilaxia, que ocurre al cabo de varias horas, pero no sirven como sustitutos de la adrenalina.

Una vez administrada la adrenalina se debe solicitar atención médica urgente, pues los efectos de la adrenalina pueden ser pasajeros y los síntomas pueden reaparecer. Por eso se puede repetir la adrenalina hasta que el paciente se quede estable.
Se dan más detalles sobre la adrenalina en el apartado correspondiente de “Tratamiento del asma y otras alergias”, en otra zona de esta página web. El uso de la adrenalina autoinyectable se puede ver en http://www.epipen.com/~epipen/page/espantildeol-cable--how-to-use-epipenreg-auto-injector--epinephrine--anaphylaxis

¿Qué normas deben seguir las personas con anafilaxia?

Deben tener disponible la adrenalina en todo momento y en todo lugar, en casa, colegio, excursiones, restaurantes, fiestas, aviones y otros medios de transporte, recintos deportivos, etc.
Deben conocer muy bien la sustancia responsable de su anafilaxia, dónde se encuentra y cómo evitarla. Deben conocer los síntomas que pueden aparecer, y saber cómo y cuándo usar la medicación.

Deben comunicar a las personas de su entorno la información sobre su anafilaxia, la causa, y la actitud a seguir en caso de no poder tratarse a sí mismo. Esto es especialmente importante en niños: familiares, profesores, entrenadores, monitores de deportes o de tiempo libre, amigos, etc, toda persona que se haga cargo en algún momento del niño debe estar al tanto de la situación.
Es recomendable llevar una pulsera o medalla que informe de su anafilaxia.

En el caso del niño en el colegio, debe disponerse de la medicación en un lugar seguro y fácilmente accesible al responsable escolar. Es aconsejable tener un recipiente tipo “tupperware” con el nombre y foto del niño, que contenga unas instrucciones claras y breves de actuación, un o mejor dos dispositivos de adrenalina autoinyectable, y se debe tener organizado un circuito para solicitar atención médica urgente.
Todo paciente con anafilaxia debe solicitar a su médico un plan de atención personal, con la información individualizada sobre la causa y el tratamiento de su anafilaxia.

¿Puede desaparecer la anafilaxia?

En el caso de la anafilaxia de causa alérgica la desaparición depende del alergeno causante. Como el resto de alergias puede empeorar, permanecer sin cambios, mejorar o desaparecer por completo. El empeoramiento o mejoría se manifiesta en que la cantidad de alergeno que causa síntomas puede ir en disminución o en aumento, y que los síntomas que provoca pueden hacerse más graves o más leves respectivamente.

La desaparición, es decir, que el contacto con el alergeno no cause ningún síntoma en absoluto, puede darse espontáneamente o con tratamiento, como se comenta en una pregunta anterior.

En el caso de la anafilaxia no alérgica o pseudoanafilaxia la evolución también es variable; puede ser permanente o desaparecer. Como no existe tratamiento etiológico de sus causas, la evolución será la que desarrolle el cuerpo espontáneamente.

Resumen de la anafilaxia

La anafilaxia es una reacción en la que aparecen de modo brusco síntomas típicos de alergia en varias zonas del organismo. A veces pueden ser síntomas muy graves, y causar la muerte por broncoespasmo o por “shock” cardiocirculatorio. La causa más frecuente de anafilaxia en niños es la alergia a alimentos; otras causas son medicamentos, picaduras de abeja o avispa, látex, y en un porcentaje alto de casos no se identifica la causa. Existe también la anafilaxia no alérgica o pseudoanafilaxia, con síntomas idénticos, pero en la reacción no intervienen anticuerpos de alergia, sino otros mecanismos diferentes. El tratamiento de la anafilaxia consiste en evitar la causa, si se identifica, y si se presentan nuevas reacciones debe utilizarse la adrenalina, repitiéndola tantas veces como haga falta, que es el tratamiento de elección en los síntomas severos. Las personas con anafilaxia deben tener disponible la adrenalina en todo momento, y en el caso de los niños las precauciones deben comunicarse al colegio y a todas las personas que se hagan cargo del niño.