Alergia a otros alergenos

¿Qué sustancias pueden dar alergia?

Cualquier sustancia que pueda causar alergia se llama alergeno. En otras zonas de esta web se habla por separado de los alergenos principales: ácaros, hongos, pólenes, animales, alimentos, medicamentos, látex, y venenos de abeja y avispa.

En esta zona de la web se habla de otros alergenos menos frecuentes.

Alergia a cucarachas

Las cucarachas son una causa relativamente frecuente de alergia. Hay tres especies principales de cucaracha, conocidas por su nombre en latín o por su nombre popular: Blattella Germánica, la cucaracha negra europea, la Blatta Orientalis, también de color negro, y la Periplaneta Americana, la cucaracha roja americana, que está desplazando a las dos primeras, y que se ha diseminado a través de cargamentos de madera en barcos. Cualquier cucaracha se puede encontrar en cualquier lugar.

Las cucarachas desprenden partículas microscópicas que flotan en el aire y pueden dar alergia, igual que otros alergenos. Es más fácil que desarrollen alergia las personas que viven en casas con más cucarachas, casas antiguas, plantas bajas, casas con humedades, y casas con poca higiene. Pero incluso en las casas con máxima higiene pueden aparecer cucarachas, ya que vuelan y pueden subir a pisos altos.

Otros lugares donde pueden abundar las cucarachas es en lugares donde se almacenan alimentos, establos y dependencias con animales, garajes y sótanos, trasteros, etc, en general lugares de difícil limpieza y en los que las cucarachas encuentran alimento.

Los síntomas que da la alergia a la cucaracha son los mismos que causan otros alergenos, sobre todo asma, rinitis y conjuntivitis, de gravedad variable, desde leves hasta muy severos. Se sospecha y estudia si el paciente está expuesto a ambientes como los mencionados, y también cuando no aparece otra alergia y el paciente continúa con síntomas. Los métodos de estudio disponibles son las pruebas cutáneas y la IgE específica en análisis de sangre.

La alergia a las cucarachas puede aparecer aislada, sin otra alergia, o asociada a otras alergias. Puede existir también la reactividad cruzada frente a las tropomiosinas. Estas son unas proteínas que tienen las cucarachas, y también los ácaros, las gambas, los caracoles, o el Anisakis. Estas proteínas no son iguales para cada especie, pero sí que son muy parecidas, y la alergia frente a una de ellas pueda provocar síntomas de alergia frente a las otras.

El tratamiento de la alergia a cucarachas consiste en evitarlas. Se deben evitar los lugares donde más abundan. En el domicilio se deben eliminar usando trampas u otros métodos de desinsectación, para lo que en ocasiones deben intervenir las autoridades sanitarias, No existe disponible vacunación antialérgica para las cucarachas, por lo que se debe recurrir a los tratamientos de rescate y preventivo habituales.

Alergia a otros insectos

Las partículas que desprenden otros insectos también pueden provocar alergia, pero son mucho menos frecuentes y están menos estudiadas.

La Lepisma saccharina, llamada popularmente pez de plata, es un insecto de 1 centímetro de largo, negro o rojizo, brillante, que se encuentra en prácticamente todos los domicilios. Se puede ver en rendijas de las puertas, detrás de lavabos, y frecuentemente entre libros y papeles, ya que estos le sirven de alimento.

Algunas especies de moscas o mosquitos se han descrito como causantes de alergia, en países asiáticos, en zonas rurales más expuestas a estos insectos. Hay casos anecdóticos de alergia a arañas, mariposas y algún otro insecto.

Estas alergias se caracterizan por su dificultad para sospecharlas, la ausencia de pruebas habituales para estudiarlas y la falta de tratamiento específico, por lo cual lo habitual es que no se lleguen a diagnosticar salvo casos excepcionales.

Alergia a hormigas de fuego (fireant)

Las hormigas de fuego, Solenopsis invicta, pueden causar reacciones alérgicas por su veneno, igual que las picaduras de abeja o avispa. Actualmente están limitadas a países americanos, por lo que no existe apenas experiencia en España ni el resto de Europa. Se ha descrito alguna reacción en personas que manipulaban maderas importadas. Para consultar los síntomas, los métodos de estudio y de tratamiento se pueden ver detalles en la zona de esta web dedicada a picaduras de abeja y avispa.

Alergia a la Procesionaria

La Procesionaria del pino, en latín Thaumetopoea pityocampa, es una oruga que se cría en bolsas que cuelgan de los pinos, y que se pueden ver por el suelo desfilando una tras otras como en una procesión. Desprenden unas agujas muy finas con un veneno que, al clavarse en la piel, provocan picores y erupciones cutáneas.

Estas reacciones no son de alergia, sino reacciones debidas a ese veneno que se producen en todas las personas. Algunas personas pueden tener añadida una verdadera alergia, y pueden tener síntomas más intensos, pero no se han descrito reacciones de gravedad.

Existen pruebas cutáneas para el diagnóstico, pero no hay tratamiento especial, por lo que el hecho de tener o no tener alergia no cambia la actitud. Esta consiste en evitar la Procesionaria, y usar tratamiento con antihistamínicos y alguna pomada cuando se presente reacción.

Alergia a peces

La alergia a peces se limita prácticamente a la alergia al pescado cuando se toma como alimento. Relacionado con los peces, sí que existe alergia a cebos que usan los pescadores, o a productos que hay en las comidas para peces.

Alergia a venenos de serpientes

Las reacciones graves o mortales por mordeduras de serpientes o de otros animales venenosos no son reacciones de tipo alérgico, sino reacciones químicas que se dan en todas las personas. Pero algunas personas además pueden tener añadida una verdadera alergia a esos venenos, con lo que se les añaden síntomas alérgicos, especialmente de tipo anafilaxia. Estas personas pueden presentar reacciones muy graves, incluso mortales frente a venenos que no son letales por sí mismos.

Alergia a materiales profesionales

En adultos es relativamente frecuente la aparición de asma ocupacional, asma por alergia a alguna sustancia empleada en el trabajo. Son muy numerosas las ocupaciones que dan lugar a ese tipo de asma o a otros síntomas de alergia como rinitis, conjuntivitis o alteraciones de piel. Se da en trabajos relacionados con maderas, harinas, otros alimentos, detergentes, animales, látex, tintes y colorantes, jardinería y floristería, industria farmacéutica, etc.

Los niños que no trabajan no es de esperar que desarrollen alergia frente a esas sustancias. Pero si pasan largos periodos de tiempo en algún lugar de trabajo de algún familiar, también pueden estar expuestos a esas sustancias y acabar desarrollando alergia. Por contacto indirecto, a través de familiares que transportan en la ropa partículas del trabajo, también puede aparecer alergia.

Por eso, se debe informar al especialista del trabajo de los familiares cercanos y de los lugares que frecuenta el niño para valorar una posible alergia fuera de lo habitual de la edad.