Alergia a la leche de vaca

Los componentes de la leche que causan alergia son las proteínas. Por eso es más adecuado decir alergia a las proteínas de vacuno, a menudo escrita como alergia a PV. La alergia a las proteínas de vacuno se refiere a los síntomas que presentan algunas personas cuando toman leche, los derivados lácteos, los alimentos preparados que llevan leche o derivados en su composición, y la carne de vaca, buey, toro y ternera. La alergia también puede aparecer por tocar leche o derivados, o por contactos indirectos a través de otras personas. Aquí trataremos aspectos especiales de la alergia a proteínas de vacuno, aunque se repetirán algunos detalles generales sobre la alergia a alimentos, que se comentan en otra zona de esta web. Se recomienda leer en primer lugar el apartado de Generalidades de alergia a alimentos, y posteriormente los aspectos específicos referentes a las proteínas de vacuno.

¿Qué componentes tiene la leche?

La leche tiene diversas vitaminas y minerales, pero los componentes principales son de tres tipos: los que llamamos hidratos de carbono, glúcidos o azucares, los que llamamos lípidos o grasas, y los que llamamos prótidos o proteínas. El hidrato de carbono de la leche es la lactosa, las grasas son mayoritariamente triglicéridos, y finalmente tiene de 20 a 30 proteínas.

¿Qué es la alergia a la lactosa?

La alergia a la lactosa no existe como tal. La lactosa no es toda la leche, sino uno de los muchos componentes de la leche. La lactosa es un hidrato de carbono o azúcar que se encuentra en la leche, y que puede causar a veces síntomas digestivos provocados por intolerancia a la lactosa. Aunque popularmente se usan por igual alergia a la leche y alergia a la lactosa, esto último es un error.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La lactosa, para absorberse desde el intestino, sufre la acción de una enzima llamada lactasa. Algunas personas no tienen suficiente cantidad de lactasa y no pueden digerir la lactosa; esta permanece en el intestino, no se absorbe y da lugar a diarrea y dolores tipo cólico. Esta reacción no es, por tanto, de tipo alérgico, sino digestivo. La intolerancia a la lactosa de los niños suele aparecer a causa de alguna infección intestinal. La infección causa una lesión en las capas internas del intestino, y se pierde la enzima lactasa. Hasta que se repara esa lesión y se recupera la enzima, el niño presenta intolerancia a la lactosa. Si toma leche con lactosa, tendrá diarrea, y la lesión se prolongará. Hay un número muy reducido de niños que pueden tener un déficit congénito, una falta de la enzima lactasa desde el nacimiento, y que persistirá toda la vida. Es frecuente que algunas personas, con el paso del tiempo, vayan perdiendo total o parcialmente la enzima, y al hacerse adultos se hagan intolerantes a la lactosa. Esta pérdida de la enzima en la edad adulta no se recupera.

¿Cómo se trata la intolerancia la lactosa?

Mientras dura la intolerancia se ha de evitar la lactosa en la alimentación. En lactantes se usan leches especiales sin lactosa. Si el diagnóstico no se retrasa, suele recuperarse en unos 20 días. Si se retrasa, puede producirse una lesión del intestino que necesitará más tiempo para recuperarse. Las formas congénitas y las del adulto no se recuperan, y han de evitar la lactosa siempre. Donde más lactosa hay es en la leche líquida. Los yogures y otros derivados lácteos tienen menos cantidad de lactosa; si alguien tiene una falta parcial pero no completa de la enzima lactasa, puede tolerar esos derivados mejor que la leche líquida.

¿Qué problemas dan las grasas de la leche?

Los lípidos o grasas no causan alergia. Las personas con alguna enfermedad digestiva del páncreas pueden tener incapacidad para digerir las grasas y se presentan diarreas y malabsorción. Cuando el intestino está dañado por alguna infección u otro problema intestinal, también aparecen diarreas, que prolonga la lesión intestinal.

¿Qué componentes de la leche dan alergia?

Los componentes que dan alergia son las proteínas. El primer grupo incluye las tres principales proteínas, que son la caseína, la alfa-lactoalbúmina, y la beta-lactoglobulina. Estas proteínas están en la leche líquida y en todos sus derivados, pero no en la carne de vacuno. El segundo grupo incluye otras proteínas, como la seroalbúmina o albúmina sérica bovina, la lactoferrina, diversas inmunoglobulinas, y otras. Estas proteínas están tanto en la leche líquida como en la carne de vacuno. Se puede tener alergia a una sola proteína o a varias. Si se tiene alergia a alguna proteína del segundo grupo, no se puede tomar leche, ni derivados, ni carne. Si la alergia es a cualquiera del primer grupo, pero a ninguna del segundo, no se puede tomar leche ni derivados, pero sí que se puede tomar carne, que es lo que ocurre en la mayoría de los casos. La leche de otros mamíferos, como cabra u oveja, también tiene caseína, lactoalbúmina, seroalbúmina, etc. No son exactamente iguales, pero algunas son muy parecidas a las de la vaca, y por tanto se deben evitar en la alergia a proteína vacunas.

¿En quién aparece la alergia a proteínas de vacuno (PV)?

Puede aparecer en cualquier persona, pero casi la totalidad son niños lactantes, menores del año de edad. Las alergias no se tienen desde el nacimiento, sino que se van desarrollando poco a poco, sin ser capaces de dar síntomas, hasta que alcanzan un nivel a partir del cual ya desencadenan síntomas. La leche que toman los bebés se obtiene casi totalmente de la leche de vaca. Esta leche sufre algunas modificaciones, se le quitan algunos componentes y se les añaden otros, para hacerla parecida a la leche materna, pero las proteínas son las mismas que en la leche de vaca normal.

¿La alergia a PV aparece la primera vez que se toma leche?

Como el resto de alergias, no aparece la primera vez que se toma leche. Sí que aparece la primera vez que uno piensa que el niño toma leche, pero el niño tiene que haber tenido contacto previamente, aunque uno no se sea consciente de ello. Para causar síntomas evidentes se necesita una cantidad suficiente del alimento. Cantidades de trazas normalmente no son capaces de causar esos síntomas. Cuando el niño ya toma una cantidad más grande aparecen los síntomas. Parte de los alimentos que toma una madre que da el pecho pasan a la leche materna. Así, un lactante puede estar tomando trazas de proteínas de vacuno a través del pecho; esa cantidad es mínima, sí que es capaz de generar una alergia, pero no de causar síntomas evidentes. Cuando el niño toma más volumen, como cuando toma biberones, la cantidad de proteínas vacunas es mucho mayor, y aparecen los síntomas evidentes.

¿Qué clases de alergia a PV existen?

Hay dos clases: la alergia mediada por anticuerpos IgE o alergia clásica, y la alergia no mediada por IgE, llamada a menudo intolerancia a las proteínas de vacuno. No se debe confundir la intolerancia a las proteínas con la intolerancia a la lactosa, comentada más arriba. Se debe recordar que hablar de alergia a la lactosa es un error.

¿Qué síntomas da la alergia a PV?

Puede dar síntomas muy variados. Los síntomas de piel pueden ser de urticaria y edema o inflamación, o de dermatitis atópica. Los síntomas respiratorios son de tipo asma, de rinitis y conjuntivitis. Puede causar síntomas digestivos como dolores cólicos, vómitos y regurgitaciones, diarreas de intensidad variable, y hemorragias del tubo digestivo, con sangre en los vómitos o en las heces. Finalmente puede causar reacciones de anafilaxia. La alergia por anticuerpos IgE tiende a dar más urticaria y edema, síntomas respiratorios, y anafilaxia. También puede dar, pero menos frecuentemente, dermatitis atópica y síntomas digestivos. La alergia sin IgE tiende a dar más síntomas digestivos, seguidos de dermatitis atópica. Menos frecuentes son los síntomas respiratorios y de urticaria y edema. Esa división de síntomas es lo más frecuente, pero no siempre se da, de modo que cualquier síntoma puede aparecer tanto en la alergia a PV con IgE como sin IgE. Además, esos síntomas pueden aparecer por alergias diferentes a las PV, y por causas en las cuales no hay ninguna alergia.

¿A qué edad suelen aparecer los síntomas de alergia a PV?

La alergia se va desarrollando sin dar síntomas hasta que alcanza un nivel a partir del cual aparecen los síntomas evidentes. Para que se den esos síntomas se necesita una cantidad suficientemente grande de PV. Los niños que han tomado lactancia materna suelen presentar síntomas desde los primeros días que toman biberón, lo más típico desde el primer biberón. Los niños que toman biberón desde el principio, suelen tardar más tiempo, varias semanas o incluso meses.

¿Cuánto tardan en aparecer los síntomas de alergia a PV?

La alergia por anticuerpos IgE suelen ser inmediata; aparece antes de una hora, a veces en muy pocos minutos, tras tomar las PV. La alergia sin IgE es más tardía; tarda más de dos horas, a veces incluso varios días. Con esta división ocurre igual que con los síntomas, no es constante, sino que puede haber apariciones no típicas.

¿Cuánta cantidad de PV provoca síntomas?

Cada persona alérgica tiene un límite individual. La alergia por IgE aparece con poca cantidad, normalmente menos de 100 mililitros de leche o su equivalente. Puede aparecer con cantidad mínimas, como una gota, con trazas simplemente, o con contacto sin llegar a tragar el alimento. La alergia sin IgE suele necesitar más cantidad, normalmente más de 100 mililitros de leche o su equivalente. A veces se necesitan varios litros, cantidad que se alcanza tras tomar leche o derivados durante varios días. Esta cantidad mayor es la regla habitual, pero no se cumple siempre: hay niños con alergia sin IgE que presentan síntomas con solo las trazas que toman a través de la lactancia materna.

¿Cuándo se sospecha la alergia a PV?

Se sospecha fácilmente cuando aparecen los síntomas inmediatamente tras tomar o tocar leche o derivados, sobre todo si son los más típicos, de tipo urticaria y edema. Si los síntomas tardan varias horas o días en aparecer, como ocurre las diarreas o la dermatitis, son más difíciles de relacionar. Aunque en principio no se sospeche, si un paciente presenta síntomas de los mencionados y no se averigua la causa, se debe valorar la posible importancia de las PV.

¿Cómo se estudia la alergia a PV?

Igual que otras alergias, con pruebas de piel, análisis de sangre y prueba de exposición (tolerancia y provocación). Se dan más detalles en el apartado de Generalidades de alergia a alimentos y en el de Estudio de la alergia.

¿Cómo se diferencian las alergias a PV con IgE y sin IgE?

El tipo de síntomas, el tiempo que tardan en aparecer y la cantidad necesaria para dar síntomas orientan sobre la causa con IgE o sin IgE. La manera de saberlo con seguridad es hacer pruebas en piel y analítica de sangre. Si las pruebas dan resultado positivo, o la analítica detecta IgE contra las PV, decimos que la alergia está mediada por IgE. Puede darse el caso de que las pruebas sean positivas y la analítica normal, el caso contrario de que las pruebas sean normales y la analítica positiva, o que ambas sean positivas. Con que salga positividad en cualquiera, se dice que la alergia es mediada por IgE. Para decir que no es mediada por IgE han de ser normales las pruebas, y normal la analítica, los dos resultados.

¿Cuál es el tratamiento de la alergia a PV?

El tratamiento de la reacción aguda es el correspondiente a los síntomas. Antihistamínicos para las reacciones de piel, de nariz y de ojos, broncodilatadores para el asma o broncoespasmo, líquidos de rehidratación para los síntomas digestivos. En las reacciones de anafilaxia se usa la adrenalina. El tratamiento preventivo para evitar síntomas es la dieta evitando las proteínas de vacuno. El tratamiento etiológico consiste en la evitación, para ver si espontáneamente desaparece la alergia, y también se está usando la desensibilización.

¿Cuál es la dieta para la alergia a PV?

La dieta se usa tanto en la alergia con IgE como sin IgE. Se debe evitar la leche de vaca y sus derivados, y se deben evitar los alimentos que tienen PV entre sus ingredientes. Hay que leer la lista de ingredientes de todos los alimentos preparados que se compran. Para saber con qué nombres pueden aparecer las PV, descargue otro documento haciendo clic aquí. Respecto a la influencia de las trazas se dan detalles en el apartado de Generalidades de alergia a alimentos.

¿Qué leche usan los lactantes con alergia a PV?

Es obligado que los lactantes tomen leches especiales de farmacia cuando no tienen suficiente con la leche materna. Las leches especiales más usadas son las extensamente hidrolizadas y las de soja. Las extensamente hidrolizadas y semielementales tienen proteínas de vacuno partidas en fragmentos muy pequeños para que disminuya su capacidad de dar alergia. Las de soja se extraen de la planta de la soja y tienen proteínas que no tienen nada de relación con las proteínas de vacuno. Tanto unas leches como otras se someten a modificaciones para que tengan la cantidad de nutrientes, vitaminas y minerales adecuada para los lactantes. Hay otras leches llamadas elementales, que llevan aminoácidos, los fragmentos mínimos de las proteínas, para perder totalmente la capacidad de dar alergia. Se usan menos frecuentemente, en general cuando el niño no responde bien a las leches anteriores. Existen unas leches llamadas hipoalergénicas o HA. No se recomiendan actualmente para la alergia a PV, pues retienen mucha capacidad de dar alergia.

¿La madre debe hacer dieta si está dando lactancia materna?

Si el niño es un bebé que toma lactancia materna, la madre debe hacer dieta evitando PV mientras le dé pecho. La madre debe tomarse un suplemento adicional de calcio, de alrededor de un gramo al día, para sustituir el calcio que deja de tomar al retirar los lácteos, y para no descalcificarse ella. Este calcio se debe añadir a otras vitaminas o minerales que ya estuviera tomando cuando tomaba dieta con los lácteos. Este suplemento lo debe tomar la madre y no el bebé.

¿Qué leche usan los niños mayores y adultos con alergia a PV?

En realidad no necesitan tomar ninguna leche por obligación, siempre que el resto de la dieta sea variada, tomando carnes, pescados, verduras, hortalizas, cereales, etc. Pueden tomar, a su gusto, leche de soja de tiendas de alimentación, que es equilibrada y generalmente enriquecida con vitaminas y minerales. Pueden tomar leche de almendras, pero sabiendo que esta no tiene el mismo valor nutritivo que la leche de vaca o la de soja.

¿Puede aparecer algún déficit nutritivo si se evita la leche?

Las leches especiales para lactantes están equilibradas para que resulten tan nutritivas como la leche que usan los lactantes no alérgicos. No se necesita ningún aporte extra de vitaminas o minerales. En los niños mayores y adultos no aparece ningún déficit de vitaminas, minerales, etc., si se sigue una dieta variada por otra parte. Los nutrientes que aportan los lácteos se compensan si se toma alimentación con carnes, pescados, frutas, verduras, etc. Incluso el calcio se compensa con alimentación variada, aunque para más tranquilidad a veces se usan suplementos de calcio. Si el niño tiene otras alergias alimentarias además de la alergia a PV, y su alimentación se ve muy limitada, es conveniente una valoración y seguimiento por un especialista en nutrición.

¿Pueden tomar carne de vacuno los alérgicos a PV?

Como se comenta más arriba, se puede tener alergia a proteínas que están sólo en la leche líquida y derivados, que es lo más frecuente, o a proteínas que también están en la carne de vacuno. El 90% de los alérgicos a PV pueden tomar carne. Cada paciente debe consultar su caso particular con su especialista.

¿Los alérgicos a PV pueden tomar leche de cabra u oveja?

Habitualmente no. No deben tomar leche ni derivados lácteos de cabra, oveja, etc. Las proteínas de estas leches son muy parecidas a las de la vaca, y pueden causar síntomas. A menos que el especialista lo autorice, no se deben tomar, pues aunque no den síntomas evidentes, pueden retrasar la desaparición de la alergia. Cada paciente debe consultar su caso particular con su especialista.

¿Cómo evoluciona la alergia a PV?

Al evitar las PV deben desaparecer los síntomas. La desaparición de la alergia en sí misma se da en la gran mayoría de los niños tras hacer dieta sin PV durante un periodo variable, que puede ser de pocos meses hasta varios años. Las alergias sin IgE desaparecen más rápido que las alergias por IgE. Si no desaparecen los síntomas o si no desaparece la alergia, hay que buscar posibles motivos para ello, tal como se comenta en Generalidades de alergia a alimentos. Los efectos de no cumplir la dieta se comentan también en Generalidades. Si no desaparece la alergia a PV, cualquiera que sea el motivo, se puede plantear la desensibilización.

¿Qué es la desensibilización a PV?

La desensibilización consiste en ir tomando cantidades al principio insignificantes de PV, e ir aumentando esa cantidad poco a poco hasta llegar a una dosis de un vaso de leche o equivalente, dos veces al día. Se usa en caso de alergia por anticuerpos IgE; no sirve para la alergia sin IgE. Se dan más detalles sobre la desensibilización en Generalidades de alergia a alimentos.

¿Puede desaparecer la alergia a PV si aun existe sensibilización?

La sensibilización a PV indica que se tienen anticuerpos IgE frente a las PV, anticuerpos que se identifican mediante pruebas de piel o análisis de sangre. Con el paso del tiempo pueden desaparecer, pero en algunos pacientes pueden estar presentes toda la vida, aunque el paciente tolere las PV normalmente cuando las toma. Algunos niños que de lactantes tienen anticuerpos y síntomas (es decir, son alérgicos), al hacerse más mayores son capaces de tomar y digerir las PV sin problema aunque las pruebas sigan siendo positivas (es decir, están solo sensibilizados). El especialista decide cuándo es el momento apropiado para hacer una prueba de provocación en un niño que sigue con pruebas o analítica positivas.

¿Aparecen más alergias a alimentos en los alérgicos a PV?

En la alergia a PV por IgE es corriente que aparezca también alergia a huevo. Es conveniente estudiar esa posibilidad, aunque el niño no haya tomado huevo nunca. En la alergia a PV sin IgE pueden aparecer otras alergias frente a alimentos variados, entre los que destacan sobre todo la soja y las carnes. La proporción de niños que desarrollan esas alergias es menor que la proporción de niños que sí las desarrollan. Influye el tiempo que se tarda en diagnosticar. Cuanto más tiempo haya transcurrido, la lesión inflamatoria del intestino hace más fácil la aparición de nuevas alergias.

¿Si se tiene alergia a PV aparecerán después más alergias?

El tener alergia a PV por IgE en la época de lactante es un factor de tener más riesgo de desarrollar nuevas alergias en el futuro, alergias a sustancias ambientales. Esto ocurre sobre todo en niños que llamamos atópicos, que genéticamente tienen gran facilidad para desarrollar alergia. Suelen tener además una IgE total elevada, y síntomas de dermatitis atópica, o de asma. No ocurre en todos los alérgicos a PV por IgE, pues algunos sólo tienen alergia a PV, luego la superan, y no les aparece ninguna otra alergia en toda la vida. El riesgo de aparición de alergias ambientales en los niños con alergia a PV sin IgE es el mismo riesgo que el de los niños sin alergia.

¿Si se tiene alergia a PV se deben retrasar otros alimentos?

Si se sospecha que el alérgico a PV es un niño atópico, puede ser prudente retrasar la introducción en la alimentación de otros alimentos como huevo, legumbres, pescados y frutos secos. Como no hay seguridad de que esto sea útil, lo mejor es consultarlo con el especialista.

¿Existe alguna precaución para los recién nacidos hermanos de un niño con alergia a PV?

Estos recién nacidos tienen un riesgo algo mayor de lo habitual de que también les aparezca alergia a PV. El hecho de que la madre haga dieta sin PV durante el embarazo o mientras le da pecho no parece influir en la aparición de alergia a PV en el nuevo bebé, por lo cual no se suele recomendar dieta especial a la madre. Cuando el nuevo bebé toma biberón, el uso de una leche tipo extensamente hidrolizada otorga cierta protección para que no desarrolle alergia a PV. Los beneficios de estas medidas son objeto de debate, por lo que se deben sopesar las ventajas e inconvenientes junto con el especialista.

Resumen de la alergia a proteínas de vacuno

Las proteínas de vacuno (PV) son una causa frecuente de alergia alimentaria, sobre todo en niños menores del año de edad. Los síntomas, la sospecha, el estudio y el tratamiento de la alergia a PV son iguales a los de otras alergias a alimentos. El tratamiento consiste en hacer dieta evitando las PV. En lactantes se utilizan leches especiales, con capacidad nutritiva adecuada y completa. La dieta debe evitar la leche líquida, los derivados lácteos, los alimentos con leche o sus componentes entre sus ingredientes, y las trazas. También se debe evitar la leche de otros animales, como cabra, oveja y otros, así como sus derivados. En general se puede tomar carne de ternera, con la autorización del especialista. Si la alergia a PV no acaba desapareciendo, se puede plantear la desensibilización. La alergia a PV puede ser un indicador de otras alergias futuras.