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13 Mar 2019
Alergia a antibióticos en niños

¿Qué hacer cuando se tiene alergia a un medicamento necesario?

La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) ofrece una serie de indicaciones sobre qué hacer en caso de alergia a medicamentos en niños

Los antibióticos, el ibuprofeno o el paracetamol son algunos de los fármacos más utilizados durante la infancia para tratar la fiebre, inflamaciones localizadas debidas a alguna caída o en infecciones habituales como la otitis, entre otras. Las reacciones cutáneas con frecuencia generan sospecha de alergia a fármacos ya que en la infancia las infecciones a menudo provocan lesiones cutáneas, pruriginosas y hacen que los padres sospechen una reacción alérgica al fármaco.

Los pacientes desarrollan una respuesta alérgica tras haberles administrado el medicamento una vez como mínimo, o más. Los tipos de reacciones alérgicas son muy variadas: reacciones inmediataso tardías, desde erupciones leves y pruriginosas en la piel, a una reacción de afectación en varios órganos o sistemas que puede ser una anafilaxia. Por ello es frecuente que los padres acudan a la consulta del pediatra con sospechas de que su hijo tiene alergia a algún medicamento previamente recetado.

De hecho, según los datos de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), en torno 10% de las consultas en Pediatría son por este motivo, pero se confirman entre el 7 y el 8% de las sospechas que llegan a la consulta.

Sí el niño presenta una sospecha de alergia a un medicamento se debe en primer lugar asistir a su pediatra que seguirá las siguientes indicaciones:

1) Tratamiento inmediato en el momento de la sospecha de la reacción según los síntomas y gravedad, y evitar la administración del medicamento.

2) Derivar al pediatra alergólogo para confirmar o descartar la alergia al medicamento. Se deben recordar los intervalos de tiempo desde la última dosis y la aparición de los síntomas, para saber el tipo de la reacción posible. Es importante que se estudie el paciente pronto, porque las pruebas en reacciones inmediatas pueden negativizarse las pruebas cutáneas tras largo periodo de tiempo, siendo un falso negativo.

3) En caso de confirmarse la alergia al medicamento; búsqueda de un medicamento alternativo, que puede necesitarlo en cualquier momento.

La primera fase, a su vez, se divide en dos actuaciones. Por un lado, se tratan los síntomas producidos por la alergia al fármaco en cuestión. En función de la intensidad y gravedad de éstos, se determinará el modo de actuación. Por ejemplo, si aparece dificultad respiratoria, se utilizan broncodilatadores; en el caso de rinitis o conjuntivitis o urticaria, el pediatra prescribirá antihistamínicos; y se administrarán corticoides ocasionalmente. Cuando se trate de una anafilaxia, el caso más grave de reacción alérgica, se debe administrar adrenalina de forma inmediata.

Los medicamentos se agrupan en familias en función de sus estructuras, de forma que cuando se ha observado la alergia a uno, el pediatra alergólogo pautará uno de otra familia diferente, aunque en familias de fármacos extensas pueden ser útiles medicamentos de estructuras muy diferentes.

Para las enfermedades más habituales, existe un amplio catálogo de medicamentos recomendados para pacientes con alergias, pero, según advierte SEICAP, para las patologías menos frecuentes resulta más complicado encontrar un medicamento alternativo. En ocasiones, la enfermedad previa es grave y debe tratarse de inmediato, sin tiempo para encontrar otra opción. En estos casos, lo recomendable es elegir el fármaco siguiendo las recomendaciones existentes, administrarlo con precaución y controlando al niño por si aparecen reacciones.

Cuando la enfermedad primaria ya ha desaparecido, es posible buscar una medicación alternativa de cara al futuro para evitar una reacción alérgica. Para ello, el pediatra alergólogo designará un fármaco e irá haciendo pruebas de tolerancia para corroborar que es el más adecuado.

¿Qué ocurre si no se encuentra un medicamento alternativo?

Si no existe una opción alternativa y es necesario utilizar el medicamento que causa reacción, se pude iniciar un pretratamiento o llevar a cabo la desensibilización. Este tipo de tratamiento se utiliza para fármacos de necesidad vital (en fármacos para enfermedades neoplásicas, inmunológicas o situaciones muy graves). Requiere hospitalización con equipos de profesionales expertos y proximidad a Unidad de Cuidados Intensivos.

El tratamiento consiste en administrar dosis del medicamento extraordinariamente diluido muy lentamente y con pretratamiento con corticoides y/o antihistamínicos horas antes del medicamento. Lo ideal es comenzarlo unas 24 horas antes, aunque no siempre es posible hacerlo con antelación. Este método no garantiza evitar las reacciones alérgicas al tomar el medicamento culpable, sobre todo cuando se trata de reacciones inmunológicas.

La desensibilización, se basa en administrar la medicación en pequeñas cantidades y aumentarlas poco a poco hasta alcanzar las dosis necesarias. Este proceso debe llevarse a cabo en centros especializados para ello por si aparece alguna reacción alérgica durante las sesiones. La SEICAP recuerda que la desensibilización solo está indicada para determinados medicamentos.