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8 Nov 2018
¿Es compatible la alergia a los animales con tener mascotas?

¿Es compatible la alergia a los animales con tener mascotas?

Las mascotas son para muchos un miembro más de la familia, y cuando se le diagnostica a un niño alergia a los animales, surgen muchas preguntas al respecto. La SEICAP resuelve las dudas habituales que surgen sobre la alergia a los animales y la tenencia de animales domésticos.

Los perros y los gatos son las mascotas más habituales en los hogares y son como un miembro más de la familia para la mayoría. Por otro lado, también son los animales domésticos que más alergias provocan en los niños, sobre todo los gatos. Cuando al menor se le diagnostica alergia a los animales, puede suponer un proceso duro para todos ya que la principal recomendación es retirar al animal del hogar.

Aun así, muchas familias optan por seguir conviviendo con su mascota, y en ese caso, es necesario seguir una serie de medidas para minimizar el riesgo de reacciones adversas. No debe entrar en la habitación del niño, ni mucho menos dormir allí. También es preferible que el menor acaricie al animal lo menos posible y que se lave las manos siempre después de hacerlo.

Además, conviene ventilar con frecuencia la habitación así como lavar a menudo al perro o al gato con productos especiales que hacen que no desprenda tanta caspa. Estas normas pueden disminuir su capacidad de dar alergia, pero se debe recordar que la recomendación básica es retirar la mascota de la casa. Como el resto de alergias, se debe usar un tratamiento de rescate cuando aparecen síntomas, un tratamiento preventivo según su severidad y también en casos seleccionados se puede plantear el uso de inmunoterapia.

Los animales con pelo son los que más alergias desencadenan

El componente que más alergia genera es la caspa, por lo que las mascotas con pelo son las que más reacciones generan. Al igual que los humanos, los animales renuevan su piel a diario y desprenden unas escamas microscópicas de caspa que quedan suspendidas en el aire y que, al entrar en contacto con un niño alérgico, provocan reacciones como conjuntivitis, asma, rinitis o urticaria, entre otras. Debe recordarse que la exposición mantenida al animal va causando una inflamación interna de los bronquios, que puede llegar a hacerse crónica aunque aparentemente no cause síntomas, sean intermitentes o de poca intensidad. Lo mismo que con los bronquios sucede con la nariz, los ojos y la piel.

Otro factor que hay que tener en cuenta es que es posible sufrir esta alergia sin tener ningún animal en casa debido al contacto indirecto con las partículas alergénicas.La caspa de las mascotas domésticas se almacena en la ropa de sus dueños, por lo que las visitas de amigos o familiares que posean alguna,  pueden propiciar la aparición de los síntomas.Todos los animales con pelo, como los conejos, los hámsteres o los caballos, pueden desencadenar alergia. Incluso los animales de pluma, pero es menos frecuente.

Por lo general, cuando el pediatra alergólogo confirma la alergia a los gatos o perros, se incluyen todas las razas. Existen razas que pueden generar más o menos síntomas, pero se achaca a la cantidad de caspa que desprende cada animal. Las que tienen más cantidad de pelo suelen provocar más, pero hay que recordar que son las escamas de caspa, fruto de la renovación capilar, lo que produce la alergia, y todas las razas tienen este proceso. Tampoco es recomendable tener un animal aunque sea diferente del que se ha confirmado que se tiene alergia. Puede que al principio no aparezcan síntomas, pero cuando tiene predisposición a ser alérgico, es más probable que ocurra con el tiempo.

Otra duda habitual de muchos padres es si es conveniente tener una mascota cuando la alergia detectada  no es a los animales. No es lo más acertado, pues al tener una predisposición a sufrir alergia, tener un animal doméstico aumenta el riesgo de volverse alérgico a él.

¿Es cierto que tener animales beneficia a la salud de los bebés?

Este tema genera cierta controversia y no existen recomendaciones unánimes al respecto, pero hay investigaciones que apoyan la conveniencia de convivir desde pequeños con mascotas. Un estudio reciente publicado en BioMed Central sostiene que la exposición temprana a los animales domésticos ayuda a reducir el sobrepeso y las alergias de los niños. La investigación realizó un seguimiento a más de 700 bebés de los cuales el 8% estuvo expuesto a mascotas solo durante el embarazo, y el 46,8%, lo estuvo antes y después de nacer. En ambos grupos la microbiota intestinal de los pequeños era diferente a los que no habían tenido contacto con animales y se relacionó con un riesgo menor de desarrollar alergias.

Además de la caspa o el pelo, la orina, las heces, la saliva y  los ingredientes que se utilizan en algunas de sus comidas, pueden provocar reacciones. Si se sospecha que el pequeño sufre alergia a la mascota, es importante consultar con el pediatra alergólogo para que confirme el diagnóstico y, en función de la intensidad de los síntomas, indique el tratamiento y el modo de actuación más adecuados.