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15 Nov 2017
Inhalador_dibujo

¿Cómo usar un inhalador con cámara en un niño asmático?

El manejo de los inhaladores ha sido uno de los temas centrales de uno de los talleres impartidos en el IV Curso de Educadores en Asma y otras Enfermedades Alérgicas, que ha organizado la pasada semana la SEICAP en Jerez de la Frontera. 

Síntomas de asma

Cuando un niño presenta síntomas como dificultad para respirar, respiración agitada, tos continua, opresión en el pecho o pitos y ruidos en el pecho, está sufriendo una crisis de asma y será necesario actuar mediante el uso de inhaladores en primer lugar. Cómo usarlo y cuál es el más adecuado es siempre motivo de dudas entre los niños, familiares o cuidadores. Por ello, lo mejor es estar preparado. El manejo de los inhaladores ha sido uno de los temas centrales de uno de los talleres impartidos en el IV Curso de Educadores en Asma y otras Enfermedades Alérgicas, que ha organizado la pasada semana la SEICAP en Jerez de la Frontera.

En primer lugar para manejar un inhalador hay que tener en cuenta que los medicamentos para el asma hacen efecto en los bronquios, dentro de los pulmones, y no en la garganta, por lo que deben entrar lo más adentro posible del pulmón.  Por otro lado, en niños es imprescindible que los inhaladores sean siempre con cámara de expansión, para facilitar la entrada de la medicación.

A continuación deberemos procurar que el niño esté sentado y ver si es capaz de colaborar. Para ello se le deberá explicar los pasos a seguir. Si no aguanta bien la respiración, debe respirar fuerte por la boca 7-8 veces.

Cómo usar la cámara de inhalación

Los que estén dispuestos a colaborar deberán seguir los siguientes pasos:

  1.        Destapar, y agitar enérgicamente el inhalador.
  2.        Adaptar el inhalador a la cámara. Poner la cámara horizontal o hacia arriba.
  3.        Coger la boquilla de la cámara con los labios, sin taparla con dientes ni lengua.
  4.        Tirar todo el aire lentamente, por la boquilla.
  5.        Cuando tenga el pecho vacío, apretar el inhalador.
  6.        Después, lentamente, tomar todo el aire que pueda por la boca, sin correr.
  7.        Aguantar la respiración durante 5-10 segundos (o los que pueda aguantar).
  8.        Tirar el aire por la boca, también lentamente.
  9.        Respirar igual dos veces más, para vaciar la cámara por completo.
  10.    Dejar un minuto de separación entre pulsaciones, agitando el inhalador.

Si los niños son más pequeños y no colaboran, se administrará el inhalador con mascarilla, que debe cubrir nariz y boca, con el niño acostado. Se apretará el pulsador y se le mantendrá la mascarilla lo más ajustada posible durante unos 10 segundos.

En caso de crisis, si después de cuatro inhalaciones separadas por un minuto, el niño no mejora durante los 10 minutos siguientes, se estará ante una situación de emergencia. Los síntomas que pueden alertar este estado son: empeoramiento de los síntomas iniciales, dificultad para moverse, caminar o hablar, se marcan las costillas al respirar, los orificios nasales se abren y cierran al respirar, labios o uñas morados.  Ante esto, será necesario acudir al centro sanitario más cercano y no dejar al menor nunca solo, así como animarle a respirar despacio y profundamente.