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27 Ene 2020
Alergia al huevo

¿Cómo tratar la alergia al huevo?

La inmunoterapia oral con alimentos (ITO) permite que los niños con alergia al huevo alcancen la tolerancia al mismo

El huevo es uno de los dos alimentos, junto con la leche, que causa con más frecuencia alergia alimentaria en niños, según datos de la SEICAP. Aunque, como toda alergia a alimentos, puede aparecer a cualquier edad, es cierto que es más habitual que se manifieste en niños lactantes menores de un año, cuando se introduce el huevo por primera vez en su dieta. Las reacciones que sufra el niño ante determinadas cantidades, proteínas o formas de cocinado serán determinantes para indicar el tratamiento más adecuado a seguir en cada caso.

Por lo general, un niño desarrolla alergia cuando existe una predisposición genética y se desarrolla una sensibilización; esto es que el sistema inmunológico “reconoce” como extrañas proteínas del huevo. Posteriormente, aparecerán síntomas al entrar en contacto con el huevo. Por otro lado, dependiendo del nivel de sensibilización y de las proteínas frente a las cuales tiene alergia, el niño puede tener reacciones diferentes tras tomar cantidades distintas de huevo o al ingerirlo con sus diversas formas de cocinado (crudo o poco cocinado, cocido, horneado, etc.).

Componentes del huevo que dan alergia

La parte del huevo que causa alergia de forma más habitual es la clara y lo más frecuente es que haya niños que solo tengan alergia a esta. Lo segundo más frecuente es tener alergia a la clara y a la yema, y lo menos frecuente es solo tenerla a la yema.

La clara causa alergia de forma más frecuente porque contiene los mayores alérgenos, como el ovomucoide, la proteína más importante responsable de la alergia al huevo. Esto se debe a que es más resistente al calor y a la acción de las enzimas digestivas.

Otras proteínas presentes en el huevo son la ovoalbúmina, la ovotransferrina y la lisozima, menos estables al calor, lo que explica que haya niños que toleren el huevo cocinado, pero no crudo.

Los niños que presenten síntomas tras la ingesta de huevo, deberán ser evaluados por el pediatra alergólogo, quien determinará la realización de pruebas cutáneas con extractos alérgenos y del propio alimento, la realización de análisis de sangre y las pruebas de exposición oral controlada.

Dietas en niños con alergia al huevo

Una vez realizadas las pruebas de alergia al huevo e identificado el origen de la misma en cuanto a proteínas y formas de cocinado, el pediatra alergólogo recomendará el mejor tratamiento a seguir. Lo normal es pautar una dieta de evitación total o parcial del alimento, en función de las proteínas a las que el niño tenga alergia o las formas de cocinado que hayan causado reacción. Si se comprueba que el niño tolera el huevo cocido u horneado, se seguirán unas recomendaciones para seguir una dieta parcial y se evitará el huevo poco cocinado, poco hecho o crudo.

En caso de que el niño manifieste una alergia al huevo en cualquiera de sus formas y a cualquiera de sus proteínas será necesario seguir una dieta de evitación total o estricta, en la cual no se tome huevo, ni de gallina ni de ninguna otra ave, así como aquellos alimentos que incluyan huevo en su composición. En este sentido, es fundamental leer bien los etiquetados, donde es obligatorio, por Ley, que se indique si contienen huevo de forma clara, sin ocultarlo entre sus nombres de conservantes o aditivos. Además, será necesario seguir unas pautas a la hora de tomar determinados medicamentos o administrar vacunas que contienen huevo, como es el caso de la triple vírica o la antigripal.

Tratamiento de la alergia al huevo

En el caso de ser una alergia al huevo mediada por IgE, que es la que causa síntomas más inmediatos con problemas de piel, respiratorios, gastrointestinales o incluso de anafilaxia, por lo general se recomienda la inmunoterapia oral (ITO) o inducción a la tolerancia oral, siempre bajo control de un pediatra alergólogo y en un entorno sanitario seguro.

La ITO consiste en la administración de dosis crecientes del alimento implicado hasta alcanzar una dosis mayor tolerada que en este caso es de un huevo. Su objetivo es conseguir que los niños diagnosticados con alergia al huevo consigan la tolerancia y puedan tomar libremente este alimento sin limitar su ingesta. El niño acudirá de forma periódica a su pediatra alergólogo quien le irá pautando dosis más altas cada vez que deberán seguir manteniendo en casa.

Dado que la mayor parte de los niños alcanzan la tolerancia a ciertos alimentos, como el huevo, de forma espontánea en los primeros años de vida, la ITO suele empezar a aplicarse a partir de los 5 años, cuando ya es más complicado que la alcancen de forma natural. Sin embargo, el pediatra alergólogo determinará, en función del historial y las características de cada niño, en qué casos y cuando aplicarla.

En el caso del huevo, lo normal es empezar a inducir la tolerancia al huevo con clara cruda pasteurizada, ya que la clara y el huevo en crudo es lo que más alergia causa. Sin embargo, existen centros donde se está empezando por inducir la tolerancia al huevo horneado, presente en muchos alimentos y productos de las dietas de los niños, para facilitar su alimentación.