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4 Sep 2019
Vuelta al cole2

¿Cómo preparar una vuelta al cole segura para los niños con asma y alergia?

Los niños y las familias preparan la vuelta al cole

Llega la vuelta al cole y, con ella, la preparación para un nuevo curso escolar. Se trata de un momento que puede suscitar un cierto estrés en el menor y en las familias, sobre todo en aquellos casos de enfermedades crónicas como el asma o la alergia, en los que hay que seguir una serie de recomendaciones preventivas. Sin embargo, también puede ser una etapa de buenos propósitos que puede aprovecharse para conseguir que los niños descubran cosas nuevas y retomen los buenos hábitos que, sin duda, propicia la vuelta a la rutina.

El mes de septiembre se acompaña también de un nuevo clima, sobre todo con cambios bruscos de temperaturas y más lluvias, lo que propicia más humedad. Estas condiciones climatológicas son el caldo de cultivo para la proliferación de los ácaros de polvo, los hongos, los virus y las bacterias que pueden complicar la situación del niño con asma o alergia respiratoria. La vuelta al cole supone un aumento de infecciones de las vías respiratorias por contagio con la aparición de catarrosbronquitis que incrementan a su vez el riesgo de crisis asmáticas y, por tanto, las visitas a urgencias pediátricas, incluso los ingresos hospitalarios. Por ello, una de las recomendaciones a tener en cuenta es retomar la medicación preventiva si así lo ha indicado el pediatra alergólogo, pues existen casos, de bajo riesgo, en los que se suspende durante el verano. De esta manera, tomándola unas semanas antes del inicio del curso, se pueden reducir las crisis asmáticas.

También es aconsejable que el niño regrese al colegio con el informe médico actualizado para que el colegio conozca la historia clínica del menor, la enfermedad alérgica que tiene y sus síntomas, así como las medidas de prevención y actuación en caso de reacción. También será necesario indicar los medicamentos que debe tomar el niño e incluso llevarlos para que los guarden en el botiquín del colegio, como puede ser el caso de los autoinyectores de adrenalina para situaciones de anafilaxia o los broncodilatadores, con cámara espaciadora si por edad se precisa.

Nuevas experiencias

Durante el verano es posible que se hayan descuidado ciertos hábitos, como la alimentación o la práctica de ejercicio físico. Ambos aspectos son fundamentales para los niños y adolescentes. En el caso de los menores con alergia alimentaria y asma será preciso realizar estos cambios con precaución, por ello se recomienda seguir una serie de consejos como, revisar los etiquetados de los productos alimenticios por si hubieran cambiado su composición, prestar atención a la introducción de nuevos alimentos en la dieta en niños alérgicos o con predisposición a serlo o reincorporarse a la actividad deportiva con una intensidad progresiva para no saturar a los niños con enfermedades respiratorias como el asma. Además, será preciso prestar atención de nuevo a los calendarios polínicos para estar pendientes de la polinizacón de septiembre y realizar una adecuada evitación en la medida de lo posible.

Por otro lado, la vuelta al cole también supone la renovación de vestuario y la compra de uniformes con lo que es conveniente prestar atención a los tejidos de las prendas que vayan a usar los niños, sobre todo en los casos de alergias cutáneas o dermatitis atópica, en los que es preferible el uso de tejidos naturales, como el algodón o el lino.

Esta etapa puede aprovecharse también para probar nuevas recetas en los casos de los niños con alergias alimentarias para que puedan variar su alimentación y que no se sientan excluidos al no poder comer lo mismo que el resto de sus compañeros. En este sentido, blogs como sintrazasdeleche.blogspot.com o la web de la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA) ofrecen distintas posibilidades para que los pequeños disfruten de recetas tradicionales sin alérgenos.

Por último, en cuanto a la actividad deportiva, es importante animarles a todos a practicar algún deporte y más en el caso de los niños con enfermedades respiratorias, como el asma, puesto que puede aportarles numerosos beneficios. Por ello, puede ser el momento de apuntarles a alguna actividad que, además de ser beneficiosa para su salud, le permitirá adquirir otra serie de valores como la disciplina, el trabajo en equipo o la responsabilidad. En cualquier caso hay que procurar que el menor practique el deporte que más le guste, adaptando su enfermedad al mismo y no al revés, ya que, siguiendo unas medidas preventivas, puede disfrutar como todos de ello.