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6 Jul 2018
Crisis de asma

¿Cómo atender una crisis de asma?

La doctora Cristina Ortega, miembro del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP, explica en este vídeo los aspectos a tener en cuenta para atender una crisis de asma. 

La doctora Cristina Ortega, miembro del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP, explica los aspectos a tener en cuenta para atender una crisis de asma. Para entenderla se debe conocer el concepto de hiperreactividad bronquial, definida como la tendencia a que el bronquio se cierre. Pincha aquí para acceder al vídeo.

Los niños que por diversas circunstancias (infecciones de repetición en las vías aéreas, bronquitis, alergias, etc.) tienen los bronquios inflamados tendrán mayor predisposición a sufrir una crisis de asma. Ésta sucede cuando el bronquio está completamente cerrado y sufrirán síntomas como tos, pitidos en el pecho y fatiga respiratoria.

Cómo actuar ante una crisis de asma

La primera medida para tratar una crisis de asma irá encaminada a abrir ese bronquio mediante un broncodilatador de corta acción, el salbutamol. Éste abre de forma rápida el bronquio. Se puede emplear en el domicilio y se irá espaciando su administración si el pequeño mejora. Si los síntomas persisten y hay dificultad importante para respirar, además de darle el broncodilatador se deberá acudir a urgencias. Una vez en el hospital lo normal será aplicar, en función de la gravedad un corticoide vía oral para abrir más rápidamente el bronquio o en caso de que quede esté muy grave un corticoide intravenoso. Los aerosoles ayudan también a abrir la vía aérea.

Tratamiento de la crisis de asma

Este tratamiento de corta y rápida acción no impide que pasado un tiempo, que puede ser desde horas a meses, el bronquio se vuelva a cerrar. Para evitarlo se deberá seguir en algunos casos un tratamiento preventivo basado en muchas ocasiones en corticoides inhalados, que se utilizan entre otras cosas para prevenir el remodelado de la vida aérea. Su efecto máximo se empezará a notar a partir de las tres o cuatro semanas.