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1 Feb 2019
¿Cómo administrar la medicación inhalada en niños?

¿Cómo administrar la medicación inhalada en niños?

No toda la medicación inhalada es igual, y en función de cada paciente, el pediatra alergólogo determinará cuál es el dispositivo más adecuado y explicará la forma de hacerlo.

La medicación inhalada se administra en niños que tienen enfermedades respiratorias, como asma, para que llegue directamente a los bronquios, donde se necesita su efecto. En los casos de asma infantil, se emplea como tratamiento de rescate y como tratamiento preventivo.  

El de rescate se utiliza sólo mientras se tienen síntomas, y el preventivo se usa a diario, se tengan síntomas o no, durante periodos largos de tiempo, siempre que lo recomiende el pediatra alergólogo. Para ello los niños y las familias deben conocer los distintos dispositivos, así como la técnica más apropiada para su empleo y que así llegue la mayor cantidad posible a lo más profundo de los pulmones, por lo que es importante no cometer errores para que resulte eficaz.

No toda la medicación inhalada es igual, y en función de cada paciente, el pediatra alergólogo determinará cuál es el dispositivo más adecuado y explicará la forma de hacerlo. La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) explica los diferentes métodos para administrar esta medicación y sus usos recomendados.

¿Cuántos métodos existen para tomar medicación inhalada?

Inhaladores MDI: son los típicos inhaladores en formato spray en los que el medicamento sale a presión. Son pequeños y manejables, se pueden llevar encima en todo momento. Una vez que se explica la técnica por parte del pediatra alergólogo, será fácil de utilizar, pero hay que tener en cuenta que si no se utiliza bien puede ser menos eficaz. Es importante utilizarlos siempre con cámara para aumentar la cantidad de medicamento que llega a los pulmones y disminuir la cantidad que queda en boca y garganta.

Dispositivos de polvo seco: al contrario que los MDI, en estos, el fármaco sale según la fuerza al aspirar que haga el paciente. Son pequeños y manejables, se pueden llevar encima en todo momento, y su técnica es más difícil que los MDI porque depende de la coordinación del niño al respirar.

Nebulizadores: se trata de aparatos eléctricos de mayores dimensiones ideados para utilizar en el domicilio, no para llevarse consigo como se puede hacer con los otros dos métodos. Aunque recibir medicación nebulizada es sencillo, su uso es complicado y requiere de un aprendizaje especial, de hecho, hay muchos errores de dosis asociados a su uso. No es portátil, es voluminoso, necesita energía eléctrica, requiere cuidados de limpieza, y se necesitan 5-10 minutos para tomar la medicación. De forma general no aporta beneficios respecto al resto de dispositivos.

Es importante enseñar bien cómo se utilizan los inhaladores

En el tratamiento del asma la medicación inhalada es fundamental. Como hemos comentado existen distintos dispositivos para administrar la medicación inhalada como los inhaladores MDI, los dispositivos de polvo seco o mediante el uso de nebulizadores. Para cada método existen ventajas e inconvenientes, una técnica específica de uso, y unos errores que se pueden cometer y que se deben conocer. El pediatra alergólogo estipulará el método más adecuado para cada niño y se encargará de explicarle bien tanto al pequeño, como a la familia, cómo se debe usar el dispositivo. Según los datos de la SEICAP, la mayoría de niños con asma utiliza mal sus dispositivos, algo que puede agravar los síntomas.

Por ello, es importante que desde las consultas se asesore bien a toda la familia para evitar fallos en el uso de estos dispositivos. La SEICAP apuesta por la creación de programas de salud para padres, niños y personal sanitario para entrenarles en el manejo de este tipo de patologías.